Cataluña

Independentistas catalanes manejan el manual de defensa urbana que utilizan en Ucrania contra los rusos

Elaborado por un militar estadounidense con experiencia en Irak y Afganistán enseña cómo neutralizar un carro de combate con un cóctel molotov

Manual del defensor urbano.
photo_camera Manual del defensor urbano.

El avance de las tropas rusas en los primeros días y semanas de la invasión de Ucrania consiguió alcanzar algunas de las mayores ciudades del país. En Kiev y en otros lugares, los civiles que se habían integrado en milicias para resistir la invasión comenzaron a entrenarse en técnicas de guerrilla urbana. Un fenómeno que estudian independentistas catalanes.

En esas poblaciones ucranianas surgieron ‘talleres’ de preparación de cócteles molotov, en los que los participantes entrenaban cómo lanzarlos y dónde tratar de impactar para provocar mayor daño a los vehículos terrestres rusos.

Moscú ha retirado de las inmediaciones de Kiev sus tropas, por lo que en la capital no ha llegado a verse envuelta en esa guerra de guerrillas urbana. Pero fue una posibilidad real cuando golpeaba las defensas de la capital y de otras ciudades como Járkov o Mariupol, esta última tomada por los rusos tras semanas de asedio.

Manual de guerrilla

Medios como el diario El Mundo han publicado reportajes en los que se revela que los instructores ucranianos que adiestran a los civiles reclutados en las milicias fueron a su vez entrenados por militares procedentes de Estados Unidos y Canadá.

Tanto los instructores como los instruidos tienen descargado en sus móviles el ‘Mini Manual para el Defensor Urbano’, que ha elaborado John Spencer, un ex militar estadounidense con experiencia en la lucha contra los insurgentes en Irak Afganistán.

Confidencial Digital ha podido comprobar que ese manual, con consejos para desplegar tácticas de guerrilla urbana frente a un ejército invasor, se ha traducido al catalán y está circulando en grupos de independentistas radicales de Cataluña que apuestan por acciones contundentes para lograr la secesión frente a España.

“Desobediencia civil”

El ‘Mini Manual para el Defensor Urbano’ se ha difundido, por ejemplo, en el canal de Desobediència Civil.

Este grupo lleva años difundiendo manuales para que los independentistas se enfrenten a las Fuerzas de Seguridad en Cataluña, con tácticas que no son explícitamente violentas pero que sí tratan de evidenciar una “confrontación”, y así derivar hacia un conflicto en el que los independentistas logren el “control del territorio” frente a lo que llaman “fuerzas extranjeras”, es decir, la Policía Nacional, la Guardia Civil y hasta los Mossos d’Esquadra.

Incluso ha organizado “cursos iniciales de desobediencia civil”, para entrenar en esas tácticas a activistas por la independencia.

Este grupo no es el que tiene más seguidores en Telegram de entre los canales de independentistas radicales (como los de los Comités de Defensa de la República), pero sí es de los que presenta una apariencia más ‘profesional’, con documentos y tácticas de resistencia y desobediencia civil más elaboradas.

Traducción al catalán

El canal de ‘Desobediència Civil’ en Telegram ha difundido tanto la versión en inglés del ‘Mini Manual para el Defensor Urbano’ elaborada por John Spencer, como una traducción al catalán que realizaron recientemente con el traductor de Internet Softcatalà.

“John Spencer ha creado un mini manual de defensa urbana para ayudar en situaciones de invasión que se puedan dar en cualquier parte”, explicaron los responsables de ‘Desobediència Civil’.

El documento original consta de 76 páginas, mientras que la primera versión en catalán cuenta sólo con 52. ‘Desobediència Civil’ promete “versiones mejoradas en breve”.

Barricadas y trampas

El ‘Mini Manual para el Defensor Urbano’ (‘Mini Manual pel defensor Urbà’, en la versión en catalán que está circulando) comienza con 14 instrucciones básicas y permanentes para cualquier soldado o miliciano que pretenda desgastar a un ejército enemigo en una ciudad.

“La defensa es la forma de guerra más fuerte”, es la primera enseñanza de John Spencer. Y lo es porque, si los defensores de una ciudad se preparan bien, pueden conseguir que la fuerza atacante vaya por donde esos defensores quieran. Para ello, deben “convertir la ciudad en una fortaleza de murallas”, con barricadas de hormigón y acero, “que hagan que el enemigo entre en vuestras trampas ya preparadas”.

Otros consejos generales son hacer temer al enemigo que “cada ventana tiene un francotirador”; luchar en grupos con al menos tres o cinco personas; atacar desde una posición protegida, como pisos altos, detrás de ruinas, desde un subterráneo; y tener un plan de escapada para después del ataque.

Priorizar los tanques

Además de instrucciones e ideas generales, el manual contiene sobre todo consejos prácticos: cómo construir barricadas, dónde almacenar armas, desde dónde atacar un convoy...

Varias páginas están dedicadas al uso de cócteles molotov y otros métodos para destruir tanques, carros de combate.

El autor del manual, que hay que recordar que combatió con el ejército estadounidense contra los insurgentes en Irak y Afganistán, subraya un principio fundamental de esta guerrilla urbana: “El atacante de una ciudad en combate de alta intensidad debe tener tanques para entrar en la ciudad. Necesita tanques, infantería, ingenieros, artillería y más elementos, pero realmente necesita tanques”, y por ello “el defensor ha de priorizar la destrucción de tanques”.

Cómo neutralizar un carro de combate

Por eso, el documento detalla, con gráficos incluidos, distintas formas de neutralizar un tanque, bien destruyéndolo por completo, bien dejándolo inutilizado de una u otra forma.

Las imágenes identifican los puntos de visión de un carro de combate. Una opción es “cegar” el tanque, es decir, tapar o destruir los puntos de visión con los que los tripulantes ven lo que ocurre fuera.

Se puede utilizar pinturaaceite, lanzándolo sobre esos puntos, y directamente armas de fuego o elementos explosivos que revienten los puntos de visión. Si los soldados salen del tanque para limpiar los puntos de visión, son vulnerables a los disparos desde edificios cercanos.

Cócteles molotov

En caso de contar con medios para destruirlos, el manual señala que “el punto más vulnerable de cualquier tanque es el superior”, donde su blindaje es menor.

A esa parte superior del vehículo es a la que se intentan dirigir los proyectiles de lanzagranadas que suelen usarse en este tipo de escenarios, como está ocurriendo en Ucrania con los Javelin, los NLAW y también los C-90 y Alcotán que España ha donado a las fuerzas ucranianas.

Si no disponen de ese armamento, los “defensores urbanos” pueden recurrir a cócteles molotov elaborados artesanalmente. Spencer recomienda lanzar más de un cóctel a la vez contra el carro blindado, por ejemplo dos, cada uno desde un lado de una calle, apuntando siempre a la parte superior trasera del vehículo, la más vulnerable.

Manual del defensor urbano.
Manual del defensor urbano.

También señala que las cadenas ruedas de los carros pueden ser atascadas con barras y piezas metálicas resistentes, como otra forma de bloquear el avance de las unidades invasoras.

Bloquear las calles

El ‘Mini Manual para el Defensor Urbano’ incluye gráficos de otros vehículos (camiones, vehículos de combate de infantería similares a los BMR o los VCR 8x8) en los que se señalan los puntos más vulnerables, a los que se deben apuntar las bombas incendiarias.

El documento que ya circula entre independentistas radicales en Cataluña insiste también en la necesidad de “bloquear todas las calles” en una ciudad en la que estén resistiendo la entrada de un ejército invasor.

Anima a levantar barricadas por todos lados, para impedir que las fuerzas enemigas se muevan con rapidez: “Un vehículo o un soldado lento es más fácil de aislar y destruir”. Especialmente adecuadas para conseguir “ratoneras” son las barricadas en calles estrechas y con vehículos altos, desde los que se puede atacar al enemigo cuando tenga que frenar.

Propone levantar barreras en círculos concéntricos a lo largo de toda la ciudad, utilizando todo tipo de elementos: autobuses, camiones, coches y otros vehículos volcadoshormigón, madera, neumáticosescombros, hasta electrodomésticos basura.

Barreras de hormigón

El consejo del manual es utilizar sobre todo al hormigón, el mejor material de defensa posible, y más aún si se refuerza con barras de acero. Si no, se puede recurrir a escombros, piedras o ladrillos, mucho mejor que los clásicos sacos con arena.

Recuerda que “las ciudades modernas tienen con frecuencia barreras en puntos de control de vehículos o en infraestructuras protegidas”. Por eso, aconseja utilizar esas barreras de hormigón para obstaculizar al enemigo.

Hay que recordar que, tras varios atentados yihadistas consistentes en atropellos múltiples con camiones, furgones o coches -incluido el de La Rambla de Barcelona-, en ciudades de toda Europa se ha tratado de blindar las zonas peatonales con pilones o barreras, incluso con grandes maceteros, para evitar que entren vehículos que arrollen a las personas. Son esos elementos los que se pueden utilizar en la defensa de una ciudad contra una invasión.

Incluso detalla cómo construir trampas para tanques, utilizando excavadoras para realizar agujeros en la calzada que dejen bloqueadas las cadenas de los carros.

La ventaja es del defensor

Junto a los consejos prácticos, el ‘Mini Manual para el Defensor Urbano’ insiste en reforzar la idea de que “se necesita mucha más fuerza para atacar y derrotar a un enemigo que cuenta con una defensa establecida y adecuadamente construida” que a uno en campo abierto.

Pone como ejemplo el caso de Mosul: los iraquíes necesitaron 100.000 hombres y nueve meses para arrebatar esta ciudad del control del Daesh, que contaba con entre 5.000 y 10.000 yihadistas. Algo análogo les ocurrió a los alemanes en su intento de asaltar Stalingrado, durante la Segunda Guerra Mundial.

La doctrina militar señala, según Spencer, que el atacante necesita entre tres y cinco veces más hombres que el defensor para tomar una ciudad. Por todo ello, subraya este manual, “el defensor urbano tiene la ventaja” y plantea con todo detalle cómo aprovecharla.

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