El Confidencial Autonómico

Las autonomías bajo el mandato del PP reciben presiones del Gobierno para que apoyen el ‘impuestazo’ a Madrid

Ha argumentado en el Consejo de Política Fiscal que al resto de territorios, como Andalucía y Galicia, les conviene una armonización de Patrimonio y Sucesiones para aumentar su recaudación

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El Ministerio de Hacienda quiere que las comunidades autónomas se mojen en el debate sobre la financiación autonómica. El departamento de María Jesús Montero ha pedido a las regiones que aporten sus propuestas en campos tributarios concretos, entre ellos la armonización fiscal, que ha anunciado una y otra vez el Gobierno en los últimos meses.

Una estrategia que, según fuentes autonómicas consultadas por ECD, persigue cercar Madrid y los tipos fiscales bajos que aplica en sus impuestos autonómicos, particularmente en Patrimonio y Sucesiones, que están bonificados prácticamente al 100%.

Denuncian que lo que el Gobierno central persigue es que las regiones se posicionen respecto a la política que aplica particularmente el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso respecto a los tributos sobre el Patrimonio.

El Impuesto de Patrimonio, que Hacienda ha llegado a plantear como una fórmula para aumentar la tributación de las rentas altas, tiene una amplia variabilidad en las regiones, pero la única en la que no se paga el más mínimo porcentaje es Madrid.

Presiona a las autonomías (también a las del PP)

Por lo tanto, las fuentes de varias autonomías, a las que ha tenido acceso Confidencial Digital, no ven casual que Hacienda quiera que las regiones, incluidas las del PP, se tengan que mojar sobre este asunto en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

En varias ocasiones la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha afirmado que las propias autonomías del PP han denunciado el ‘paraíso fiscal’ madrileño porque asegura que gobiernos regionales ‘populares’, como los de Andalucía y Galicia, tienen que ejercer cinco veces la presión fiscal de Madrid para obtener la misma recaudación.

Es un planteamiento que, además de Page, Vara y Lambán, también respaldan la mayoría de barones socialistas, como el valenciano Ximo Puig, el asturiano Adrián Barbón, la navarra María Chivite, la riojana Concha Andreu, y el canario, Ángel Víctor Torres. Solo hay dudas con la presidenta de Baleares, Francina Armengol.

En el PSOE aseguran que Armengol se opone por ahora a esa armonización fiscal porque la economía de las islas es mucho más boyante, fruto de la industria turística, y no se ve afectada por el fenómeno de la deslocalización fiscal y patrimonial, como ocurre con las comunidades socialistas del interior.

Armonización de Patrimonio y Sucesiones

Los barones socialistas apoyan el planteamiento que les ha hecho llegar Moncloa y Hacienda, de igualar para toda España el mínimo exento del Impuesto de Patrimonio y del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, a fin de acabar con lo que denominan “paraíso fiscal” de Madrid, como lo ha definido en varias ocasiones Ximo Puig.

Argumentan también que el tramo autonómico del IRPF ya tiene un porcentaje mínimo obligado para todos los territorios.

Eso sí, las autonomías socialistas rechazan que estos impuestos se conviertan en estatales, algo que defiende el socio de Gobierno Unidas Podemos (al menos, el de Patrimonio) de cara la futura reforma tributaria, porque dejarían de percibir esos ingresos, que han calculado que suponen una recaudación de unos 1.000 millones al año para las cuentas regionales.

No es un castigo fiscal a Madrid

Fuentes del Ministerio de Hacienda explican a Confidencial Digital que el planteamiento consistiría en subir los impuestos, no solo a los madrileños, sino que implicaría igualar en todas las autonomías esos tributos o, al menos, fijar unas franjas que no se puedan rebasar ni al alza ni a la baja (unos topes máximos y mínimos de tributación a los que todos tendrían que ceñirse).

Se trata de un plan nacional que el Gobierno incluirá en la reforma del sistema tributario que ha prometido para el año que viene a los barones del PSOE, en la que introducirá modificaciones respecto a Patrimonio y Sucesiones. “No es un castigo fiscal a Madrid, sino una armonización fiscal para toda España”, insisten en el departamento que dirige María Jesús Montero.

En la práctica, si esto se lleva adelante, supondrá una subida de impuestos para los contribuyentes de las comunidades con fiscalidad más baja -no sólo para los residentes en la Comunidad de Madrid-, pero, al mismo tiempo, implicará una bajada para aquellas que tienen impuestos más altos, en las que los contribuyentes saldrán beneficiados.

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