Castilla la Mancha

García-Page estudia un plan para sustituir a Pedro Sánchez como líder del PSOE con la ayuda de Felipe González

Seguirá la táctica de Feijóo: críticas al líder pero moderadas, presentar dos mayorías absolutas, esperar a después de las generales para dar el paso

García Page.
photo_camera García Page.

Emiliano García-Page tiene un plan para suceder a Pedro Sánchez como líder del PSOE tras las elecciones generales del año que viene. Se ha propuesto seguir la táctica de Alberto Núñez Feijóo y cuenta con el apoyo de dirigentes socialistas “de siempre” para dar el paso, donde destaca la ayuda del ex presidente del Gobierno, Felipe González.

Por lo pronto, Sánchez ha logrado ostentar un poder absoluto en Ferraz. Tras imponerse a Susana Díaz en las primarias de 2017, diseñó un Comité Federal a su medida, para evitar la oposición interna que le costó el cargo en 2016.

Además, su llegada al Gobierno, las victorias electorales y el apoyo de los militantes le han convertido en un intocable dentro del partido. Pese a ello, el secretario general comienza a escuchar, cada vez con más intensidad, críticas a su gestión y a sus decisiones por parte de referentes históricos del partido.

El pacto con Pablo Iglesias para formar un gobierno de coalición ha sido cuestionado, tanto en público como en privado, por Felipe González, Joaquín Leguina, Nicolás Redondo Terreros, y un largo etcétera de personalidades. Incluso se redactó y difundió un manifiesto contra ese acuerdo, que firmaron otros importantes referentes del PSOE.

El crítico Emiliano García-Page

De la actual cúpula del partido, solo un cargo relevante ha dado un paso al frente y ha cargado abiertamente contra Pedro Sánchez por la coalición con Podemos y los pactos con los independentistas: Emiliano García-Page.

El presidente de Castilla-La Mancha afirmó, nada más conocerse la alianza, que “Podemos me quitó el sueño” y que el Gobierno “no debe depender de los independentistas”.

Esta oposición se ha mantenido a lo largo de los últimos meses, y ha situado al dirigente autonómico como el líder de referencia para los defensores del llamado PSOE “de siempre”. Dentro de este grupo se sitúan dirigentes históricos del partido, pero también cargos intermedios y ex diputados, que acusan a Sánchez de haber traicionado los valores tradicionales del PSOE a cambio de aferrarse al poder.

Entre otras cosas, le echan en cara haber acabado con un sistema orgánico que ha funcionado durante décadas, para dar un poder irreal a la militancia, que le permite “hacer lo que quiera”. Además, también rechazan frontalmente las negociaciones con ERC y Bildu, y la apuesta por formar un gobierno con alguien que “nos ha insultado”, como Podemos.

Muchos dirigentes socialistas consideran también en privado que los socios de Gobierno están dañando electoralmente al PSOE, pero piensan al mismo tiempo que, en momentos de dificultad económica y social como el actual, lo más conveniente es “cerrar filas”.

Los consejos de Felipe González

Sin embargo, dirigentes del partido consultados por Confidencial Digital aseguran que Felipe González ha intensificado los contactos con Emiliano García-Page. Hablan regularmente desde hace algún tiempo, aunque sus conversaciones se han multiplicado en las últimas semanas.

Altos cargos socialistas aseguran que el ex presidente del Gobierno empieza a comportarse con Page como en su día hizo con Susana Díaz: “Ahora ve en él la alternativa a Sánchez que veía en ella. Y, por ese motivo, le ha querido transmitir que cuenta con su apoyo para lo que necesite”.

Dar el paso tras las generales

A día de hoy, parece imposible una ‘operación relevo’ en el PSOE, una maniobra para sustituir a Pedro Sánchez antes de las generales de 2023. No obstante, referentes del partido ya ven en Page una alternativa ideal para convertirse en secretario general en caso de una debacle electoral.

Si Sánchez no mantuviese La Moncloa, “sería el momento” de impulsar la candidatura del presidente del Castilla La Mancha.

A la espera de posibles acontecimientos en esta dirección, dirigentes históricos del PSOE han decidido acercarse, desde ya, a Emiliano García-Page. Quieren ayudar, y asesorarle, en todo lo que pueda necesitar de ellos.

Críticas al líder pero moderadas

En una entrevista en El Mundo hace una semana, García-Page hizo una enmienda a la totalidad del Gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez. Criticó sus “malas compañías” y auguró que los socialistas sufrirán un castigo por gobernar con Unidas Podemos y pactar con los partidos independentistas.

También censuró la ofensiva de Sánchez y sus ministros contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, llamándolo “insolvente”. En este punto, bastantes dirigentes socialistas coinciden en privado en que las descalificaciones contra Feijóo no van a ningún sitio.

Sin embargo, según las fuentes consultadas, González y otros destacados dirigentes del PSOE han aconsejado a Page moderar ahora sus críticas al líder. “Que baje el pistón”, le han transmitido. Y que aplique la táctica de Feijóo, que alcanzó la presidencia del PP “mandando recados a Casado”, pero sin entrar en el cuerpo a cuerpo con él como Díaz Ayuso.

Único barón con dos mayorías absolutas

El presidente de Castilla-La Mancha, que opta a la reelección, busca también alejarse de Sánchez para contentar a sus votantes. Y poder, además, asegurar la mayoría absoluta en su territorio, lo que le permitiría presentarse como el único barón socialista que ostenta esa posición, algo que por ahora no le pronostican las encuestas por ejemplo a Guillermo Fernández Vara en Extremadura.

Esta credencial también la pudo presentar Alberto Núñez Feijóo (en su caso después de cuatro mayorías absolutas en Galicia), para sustituir a Pablo Casado como líder del PP en Madrid.

La dirección federal, sin embargo, tiene claro que Page no movilizará a los votantes socialistas con declaraciones contra el líder del partido.

“Si llegáramos hasta las próximas elecciones con la marca PSOE debilitada, y con la imagen del partido deteriorada, nos irá mal a todos. Page no sacará rédito electoral criticando al presidente del Gobierno, lo que necesitamos es movilizar a nuestros votantes, y lo que puede conseguir de esta forma es desanimarlos”, responden en la cúpula socialista.

Moncloa conoce las maniobras de Page

Esta nueva alianza entre González y Page no es algo que pille por sorpresa a Pedro Sánchez. Personas próximas al presidente afirman a ECD que tanto en Moncloa como en Ferraz son “plenamente conscientes” de la posición crítica del barón regional, de sus movimientos discretos y de los “apoyos con los que cuenta”.

Pese a ello, el secretario general del PSOE no está preocupado. Considera que la de Page es la única voz crítica de un cargo de relevancia dentro del partido. Y que, además, el resto de líderes regionales que en su día le atacaron ahora han enterrado el hacha de guerra.

Se cita, en esta lista, a Susana Díaz, que “ya está fuera”; a Guillermo Fernández Díaz, quien ha demostrado “lealtad” a Sánchez; y a Javier Lambán, que “gobierna con quien gobierna y además sabe que está en minoría a nivel orgánico”.

La agitación derivada de las declaraciones de Emiliano García-Page fue zanjada hace unos días por Pedro Sánchez desde Nueva York, donde asistía a la Asamblea de la ONU, con una sentencia contundente: “Después de 30 años de militancia en el PSOE, pocas veces he visto tanta unidad como la que tiene el PSOE ahora”.

Pedro Sánchez ha decidido aislar a Page

Así pues, “Page está solo en esta batalla”. Aunque, por si acaso, Sánchez ha decidido aislarle un poco más.

A diferencia de lo que ha hecho con otros barones, a Page no le ha telefoneado para informarle sobre algunas medidas excepcionales que está tomando para afrontar las consecuencias económicas y sociales provocadas por la guerra en Ucrania.

Un mutismo que ha sido confirmado por el propio presidente de Castilla-La Mancha en conversaciones con sus colaboradores más cercanos.

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