Pais Vasco

La cátedra universitaria dedicada a las catástrofes naturales se traslada a País Vasco

La iniciativa, heredera de un proyecto de la Universidad Pontificia de Comillas, busca prevenir los efectos de estos fenómenos

La Universidad de Navarra será sede de la Cátedra Catástrofes de Fundación Aon
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La Fundación AON España ha anunciado el establecimiento de una nueva sede de la Cátedra de Catástrofes en la Escuela de Ingenieros Tecnun de la Universidad de Navarra.

Observatorio de Catástrofes a Cátedra

La iniciativa es heredera de un proyecto que nació en la Universidad Pontificia de Comillas ICAI ICADE en 2016: el Observatorio de Catástrofes. Su objetivo era la creación de un equipo de profesionales altamente cualificados para investigar sobre los siniestros, y así prevenir y responder a las catástrofes provocadas por fenómenos naturales, medioambientales u otras causas, como respuesta al creciente interés mundial por disponer de herramientas para predecir las catástrofes y de protocolos de actuación para combatirlas.

La iniciativa, ya formada como cátedra, fue presentada el pasado mes de marzo. La sede de la Universidad Pontificia de Comillas ICAI-ICADE analiza las causas de los incendios forestales en Galicia, así como en el establecimiento de un modelo de flujos de migración y su relación con los cambios climáticos. La nueva sede en Guipúzcoa acogerá la investigación sobre la mejora de las infraestructuras críticas urbanas, el transporte o las comunicaciones ante el cambio climático. 

La meteorología, causa principal 

Sólo en 2018, los desastres naturales causaron en el mundo la muerte de decenas de miles de personas y tuvieron un coste económico valorado en 225.000 millones de dólares, según el último informe anual de AON. El coste asegurado de estos desastres fue de 90.000 millones de dólares. La mayor parte de los desastres -215.000 millones de dólares- se debieron a causas meteorológicas.

En España, en los diez últimos años, la industria del seguro ha tenido que gestionar un elevado número de solicitudes de indemnización ante acontecimientos catastróficos.

Los más destacados durante ese periodo han sido: la tempestad Klaus, en enero de 2009, con vientos huracanados que provocaron 276.000 siniestros con un coste de 495,5 millones de euros; el terremoto de Lorca, en mayo de 2011, que generó 33.200 siniestros, con un coste de 487 millones de euros, y las inundaciones del sureste peninsular de septiembre de 2012, con 32.400 siniestros y 216 millones de euros en indemnizaciones. 

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