Madrid

La polémica por la bendición de un banderín en el Valle de los Caídos, una operación de subversión de manual contra las ‘familias franquistas’ del Ejército

Fuentes militares sospechan que la ofensiva instigada desde ‘Ciudadanos de Uniforme’ se dirigirá contra el superior del capitán cesado: el teniente coronel Armada, allegado del general condenado por el 23-F

Militares en la explanada del Valle de los Caídos (Imagen: Ciudadanos de Uniforme).
photo_camera Militares en la explanada del Valle de los Caídos (Imagen: Ciudadanos de Uniforme).

“Una operación de subversión de manual”. Así definen en las Fuerzas Armadas el movimiento que ha logrado apartar al capitán de una compañía del Ejército de Tierra que, rodilla en tierra, bendijo su banderín en la explanada frente a la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.

El episodio tuvo lugar el pasado 1 de junio y la polémica creció con enorme rapidez. A las siete de la mañana se difundió el vídeo de la bendición del banderín. Tan sólo horas después, por la tarde de ese mismo día, el Ejército de Tierra confirmó que el capitán había sido destituido del mando de la compañía, por haber dirigido una “actividad no autorizada” al organizar la bendición del banderín en el mausoleo construido por Franco,durante una marcha por la sierra de Madrid.

Confidencial Digital ha podido saber que lo sucedido ha sido analizado con detalle por militares cualificados del Ejército de Tierra. Su conclusión es: no se trata de una polémica más, sino que obedece a una operación de subversión diseñada con todo detalle, que puede tener dos posibles objetivos.

7:36, el inicio de la operación

A estos militares no les ha pasado desapercibido el proceso por el que el asunto acabó derivando en el cese del capitán del Ejército de Tierra.

El canal de Telegram ‘Ciudadanos de Uniforme’ publicó ese 1 de junio, a las 7:36, lo que denominaron como “El vídeo de la vergüenza”. Se trata del vídeo en el que se ve a un grupo de militares de uniforme, arrodillados en la explanada delante de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, y a uno de ellos mantener inclinado el banderín de la compañía mientras un sacerdote lo bendice.

Dos horas después, a las 9:33, el mismo canal difundió tres fotos más del suceso: militares en uniforme de campaña, formados ante la enorme cruz del Valle de los Caídos, y el sacerdote delante, con este comentario: “Esto es lo que sucede cuando nadie les dice a los capitanes que las compañías no son “suyas”, sino de las Fuerzas Armadas, que representan a todos los españoles, no a ninguna religión e ideología”.

En Twitter

Minutos después, a las 9:47, el periodista de La Marea Miquel Ramos difundía el vídeo en Twitter. De hecho, hubo medios que posteriormente citaron a Ramos como fuente original del vídeo.

Este periodista está especializado en informar sobremovimientos de ultraderecha. En el año 2021 realizó para La Marea una entrevista a un portavoz de ‘Ciudadanos de Uniforme’, del que no se mostraba su cara en el vídeo, y se le distorsionó la voz para ocultar su identidad.

A las 10:39, el diario Público.es publicó una noticia sobre el vídeo y las fotos: “Una compañía del Ejército acude a la franquista Cruz del Valle de los Caídos a que bendigan su banderín”. En la información se apuntaba que un vídeo y varias imágenes habían “llegado a la redacción de Público a través del colectivo Ciudadanos de Uniforme”.

Noticias y preguntas parlamentarias

Otros medios comenzaron a difundir la polémica: por ejemplo, La Marea y El Diario.es (a las 11:42, este último). Estas webs informativas, con una línea editorial de izquierdas, se han hecho eco en los últimos años de varias polémicas que, como esta, vinculan a miembros de las Fuerzas Armadas con el franquismo, la ultraderecha y el fascismo.

De acuerdo con el recorrido de la polémica analizado por los  citados militares, a continuación la noticia dio el salto a otros medios de comunicación, incluidas las ediciones digitales de los diario en papel, como El País.

Después, varios diputados de partidos de izquierdas e independentistas en el Congreso de los Diputados, como EH Bildu, anunciaron que iban a registrar preguntas parlamentarias para que el Gobierno, a través del Ministerio de Defensa, diera explicaciones sobre las imágenes del Valle de los Caídos.

Defensa y Ejército

El asunto se había convertido ya en una polémica mediática y política. El Ministerio de Defensa y el Ejército de Tierra salieron al paso. Primero informaron de que se había abierto una investigación porque, aseguraron, la entrada de los militares en el recinto del Valle de los Caídos y la bendición del banderín suponía una “actividad no autorizada”, realizada en el marco de una marcha de la compañía por esa zona de Madrid que sí estaba prevista y aprobada.

Tan sólo unas horas después, Defensa y Tierra confirmaron que el capitán había sido apartado del mando de la compañía, y que se le había abierto un expediente disciplinario para depurar responsabilidades.

El capitán estaba al mando de la 1ª Compañía del Batallón Ligero Protegido BIP ‘Uad-Ras’ II/31. Este batallón es uno de los dos que integran el Regimiento de Infantería ‘Asturias’ nº 31, encuadrado a su vez en la Brigada Guadarrama XII, brigada que forma parte de la División ‘Castillejos’ del Ejército de Tierra.

Un lobby frente al Ministerio de Defensa

En menos de 12 horas, la difusión de un vídeo y de tres fotos en ‘Ciudadanos de Uniforme’ había conseguido que el Ejército de Tierra cesara de su puesto a un capitán como jefe de una compañía.

Además, se había vuelto a involucrar a las Fuerzas Armadas en una polémica relacionada con el franquismo: en este caso, al producirse la bendición del banderín en el Valle de los Caídos.

Entre miembros del Ejército de Tierra destinados en posiciones relevantes de la estructura de las Fuerzas Armadas, el episodio causó una gran impresión. Tras analizar la sucesión de hechos, llegaron a la conclusión de que ‘Ciudadanos de Uniforme’ se ha convertido en un lobby que, de forma casi automática, logra que el Ministerio de Defensa adopte una decisión concreta.

Un grupo de presión con éxito

“Actuaron como un grupo de presión”, explican dichas fuentes. En determinados ambientes militares, se considera un grupo de presión aquel que, a través de distintas vías, presiona a la cadena de toma de decisiones (el Ministerio de Defensa y el Cuartel General del Ejército) para que realice un cambio o para que adopte una medida determinada.

Este tipo de acciones, aseguran las fuentes militares consultadas por Confidencial Digital, obedecen a una operación de subversión que, como ya se ha indicado, en este caso “fue de manual”. 

Se refieren a que consiguió ir colocando su mensajes, de forma que saltara de unos medios de comunicación más pequeños a otros más grandes, implicando también a partidos políticos, hasta obligar al Ministerio de Defensa a reaccionar para tratar de cortar la polémica.

Qué es subversión

La subversión es un concepto que se utiliza en el ámbito militar como una de las amenazas a las que se enfrenta cualquier ejército. Se considera subversión un movimiento, una operación, que trate de subvertir un orden establecido, sea político, social o moral.

Concretamente en el ámbito militar, un movimiento subversivo puede tener diversos fines. Uno de ellos sería, por ejemplo, establecer una cadena de mando paralela, para que un grupo de militares deje de obedecer las órdenes de sus mandos jerárquicos y opte por seguir las consignas de otras personas.

También encajan en el concepto de subversión determinadas operaciones, planificadas con detalle, que tratan de socavar el prestigio y la imagen de las Fuerzas Armadas y de los ejércitos, o de sus mandos.

Campaña contra los “militares franquistas”

Como ya se contó en estas páginas a principios de 2021, entre militares se detectó por entonces una campaña coordinada para tratar de extender la imagen de que las Fuerzas Armadas son un reducto de nostálgicos del franquismo, de ultraderechistas y neonazis.

A partir de la difusión de cartas y manifiestos de militares retirados formulando críticas al Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos, se sucedió un goteo de polémicas que trataban de vincular a los militares con la extrema derecha.

El desarrollo de esas polémicas seguía un guion que se repitió varias veces. El suceso en cuestión se publicaba primero en el canal de ‘Ciudadanos de Uniforme’, en Telegram. Dirigentes políticos de izquierdas (de Podemos, de EH Bildu, de Esquerra Republicana de Catalunya, de Compromís, del Bloque Nacionalista Galego...) denunciaban los hechos en Twitter. 

Ione Belarra y Juan Carlos Monedero participaron en algunos de los episodios.

Medios de comunicación

A partir de ahí, el caso se amplificaba al ser recogido por medios de comunicación: primero, se hacían eco medios editorialmente inclinados a la izquierda, como Público, El Diario.es y La Marea.

Después, diputados y senadores de esos mismos partidos de izquierdas registraban preguntas parlamentarias sobre estos hechos. 

Así, obligaban al Gobierno, formado por PSOE y Unidas Podemos, y por tanto sensible a estas cuestiones, a posicionarse, a dar explicaciones e incluso a adoptar medidas frente a la supuesta “infiltración ultraderechista” en las Fuerzas Armadas, que por ejemplo denunció el Partido Comunista de España, cuyo secretario general, Enrique Santiago, es uno de los dirigentes de Unidas Podemos más cercanos a Pablo Iglesias y con más influencia en la coalición.

Adelantaron la polémica seis días antes

Volviendo al último episodio, la bendición del banderín de una compañía en el Valle de los Caídos, fuentes del Ejército de Tierra apuntan algunos detalles que muestran que el caso estuvo planificado para socavar la imagen de las Fuerzas Armadas, y atacar el “conservadurismo” de los militares.

Especialmente relevante es que la polémica no comenzó el 1 de junio. Ese día estalló el caso y, como se ha dicho, logró en unas horas el cese de un capitán. Pero ‘Ciudadanos de Uniforme’ ya adelantó esta polémica unos días antes. 

Este canal de Telegram publicó el 26 de mayo una imagen de lo que parecía ser la felicitación de Navidad de la 1ª Compañía del BIP ‘Uad-Ras’, es decir, la que se vio envuelta en la polémica.

En la foto se veía a un grupo de militares en el campo, con uniforme y equipo de combate. Uno de ellos sostenía el banderín, y delante de él se veía a un uniformado leer de un libro.

Que el banderín sea bendecido

La imagen iba acompañada de un texto en el que se contaba que “en el día de hoy, el capitán J.L.P. de la Cía de MAPO del BIP ‘Uad-Ras’ II/31 se encuentra haciendo una marcha por la zona del Valle de los Caídos con la finalidad de que el banderín de dicha compañía sea bendecido en la basílica. Para ello, dicho capitán ha anulado todos los permisos que tuviera la gente o denegado la concesión de quien tuviera a bien pedirlo”.

Además, el mensaje publicado por ‘Ciudadanos de Uniforme’ denunciaba que “este capitán no es la primera vez que realiza un acto atenta [sic] contra la libertad religiosa de los militares bajo su mando. Ya en septiembre de 2020 hizo algo similar cuando, aprovechando unas maniobras en el CENAD ‘San Gregorio’ hizo que el banderín de la Primera Compañía del BIP ‘Uad-Ras’ II/31 fuera bendecido por el páter de la Academia General Militar (como se puede ver en la imagen)”.

Es decir, la polémica ya se adelantó en el canal de Telegram el 26 de mayo. Pero ese día no se produjo ninguna reacción. Nadie recogió la noticia. Seis días después, se difundió el mismo texto, pero en esta ocasión con un vídeo y tres fotos tomadas en el Valle de los Caídos. La catarata de noticias culminó en el cese del capitán y la apertura de un expediente disciplinario.

Qué es subversión

La subversión es un concepto que se utiliza en el ámbito militar como una de las amenazas a las que se enfrenta cualquier ejército. Se considera subversión un movimiento, una operación, que trate de subvertir un orden establecido, sea político, social o moral.

Concretamente en el ámbito militar, un movimiento subversivo puede tener diversos fines. Uno de ellos sería, por ejemplo, establecer una cadena de mando paralela, para que un grupo de militares deje de obedecer las órdenes de sus mandos jerárquicos y opte por seguir las consignas de otras personas.

También encajan en el concepto de subversión determinadas operaciones, planificadas con detalle, que tratan de socavar el prestigio y la imagen de las Fuerzas Armadas y de los ejércitos, o de sus mandos.

Campaña contra los “militares franquistas”

Como ya se contó en estas páginas a principios de 2021, entre militares se detectó por entonces una campaña coordinada para tratar de extender la imagen de que las Fuerzas Armadas son un reducto de nostálgicos del franquismo, de ultraderechistas y neonazis.

A partir de la difusión de cartas y manifiestos de militares retirados formulando críticas al Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos, se sucedió un goteo de polémicas que trataban de vincular a los militares con la extrema derecha.

El desarrollo de esas polémicas seguía un guion que se repitió varias veces. El suceso en cuestión se publicaba primero en el canal de ‘Ciudadanos de Uniforme’, en Telegram. Dirigentes políticos de izquierdas (de Podemos, de EH Bildu, de Esquerra Republicana de Catalunya, de Compromís, del Bloque Nacionalista Galego...) denunciaban los hechos en Twitter. 

Ione Belarra y Juan Carlos Monedero participaron en algunos de los episodios.

Medios de comunicación

A partir de ahí, el caso se amplificaba al ser recogido por medios de comunicación: primero, se hacían eco medios editorialmente inclinados a la izquierda, como Público, El Diario.es y La Marea.

Después, diputados y senadores de esos mismos partidos de izquierdas registraban preguntas parlamentarias sobre estos hechos. 

Así, obligaban al Gobierno, formado por PSOE y Unidas Podemos, y por tanto sensible a estas cuestiones, a posicionarse, a dar explicaciones e incluso a adoptar medidas frente a la supuesta “infiltración ultraderechista” en las Fuerzas Armadas, que por ejemplo denunció el Partido Comunista de España, cuyo secretario general, Enrique Santiago, es uno de los dirigentes de Unidas Podemos más cercanos a Pablo Iglesias y con más influencia en la coalición.

Adelantaron la polémica seis días antes

Volviendo al último episodio, la bendición del banderín de una compañía en el Valle de los Caídos, fuentes del Ejército de Tierra apuntan algunos detalles que muestran que el caso estuvo planificado para socavar la imagen de las Fuerzas Armadas, y atacar el “conservadurismo” de los militares.

Especialmente relevante es que la polémica no comenzó el 1 de junio. Ese día estalló el caso y, como se ha dicho, logró en unas horas el cese de un capitán. Pero ‘Ciudadanos de Uniforme’ ya adelantó esta polémica unos días antes. 

Este canal de Telegram publicó el 26 de mayo una imagen de lo que parecía ser la felicitación de Navidad de la 1ª Compañía del BIP ‘Uad-Ras’, es decir, la que se vio envuelta en la polémica.

En la foto se veía a un grupo de militares en el campo, con uniforme y equipo de combate. Uno de ellos sostenía el banderín, y delante de él se veía a un uniformado leer de un libro.

Que el banderín sea bendecido

La imagen iba acompañada de un texto en el que se contaba que “en el día de hoy, el capitán J.L.P. de la Cía de MAPO del BIP ‘Uad-Ras’ II/31 se encuentra haciendo una marcha por la zona del Valle de los Caídos con la finalidad de que el banderín de dicha compañía sea bendecido en la basílica. Para ello, dicho capitán ha anulado todos los permisos que tuviera la gente o denegado la concesión de quien tuviera a bien pedirlo”.

Además, el mensaje publicado por ‘Ciudadanos de Uniforme’ denunciaba que “este capitán no es la primera vez que realiza un acto atenta [sic] contra la libertad religiosa de los militares bajo su mando. Ya en septiembre de 2020 hizo algo similar cuando, aprovechando unas maniobras en el CENAD ‘San Gregorio’ hizo que el banderín de la Primera Compañía del BIP ‘Uad-Ras’ II/31 fuera bendecido por el páter de la Academia General Militar (como se puede ver en la imagen)”.

Es decir, la polémica ya se adelantó en el canal de Telegram el 26 de mayo. Pero ese día no se produjo ninguna reacción. Nadie recogió la noticia. Seis días después, se difundió el mismo texto, pero en esta ocasión con un vídeo y tres fotos tomadas en el Valle de los Caídos. La catarata de noticias culminó en el cese del capitán y la apertura de un expediente disciplinario.

Las “familias franquistas”

Las fuentes consultadas por ECD apuntan que el objetivo a batir en este caso sería el teniente coronel Armada y, más allá de él, las “familias franquistas” del Ejército de Tierra.

Esta hipótesis se basa en lo que los propios portavoces de ‘Ciudadanos de Uniforme’ han declarado en algunas ocasiones.

En abril de 2019, tanto Público.es como La Marea publicaron entrevistas con portavoces de ‘Ciudadanos de Uniforme’, anónimos porque fueron grabados tapándose la cara y se les distorsionó la voz.

Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos, entrevistó a un hombre con uniforme y tapado con un pasamontañas. Pese a estas prevenciones, varios militares identificaron a esa persona como un suboficial en excedencia, que ahora trabaja como jefe de seguridad de Izquierda Unida y escolta de Alberto Garzón.

Camarilla de generales

Otro portavoz de ‘Ciudadanos de Uniforme’, que ha sido reconocido como uno de sus principales cabecillas, concedió una entrevista al periodista Miquel Ramos para La Marea. La entrevista se publicó en dos partes.

En esa entrevista, el portavoz anónimo de ‘Ciudadanos de Uniforme’ habló en varias ocasiones de la “endogamia” de las Fuerzas Armadas, que, según él, impide que las cúpulas militares se renueven con personas no vinculadas al franquismo.

-- “¿Cómo se asciende en las Fuerzas Armadas? Si desde antes de la Transición tenemos una familia, una camarilla de generales, son ellos los que a dedo le dan al de abajo, al que sale de la academia, las herramientas necesarias para poder ascender. Porque, si ellos quieren, no asciendes....

-- “No permite que arriba haya un reflejo de la sociedad, sino que hace que esas mismas familias, que vienen del franquismo, se perpetúen”.

Fascista o franquista

En la segunda parte de la entrevista, el portavoz de ‘Ciudadanos de Uniforme’ insistió en esta idea. Explicó que, a su juicio, las Fuerzas Armadas tienen dos problemas principales:

-- “Uno es que son herméticas; y dos, que son endogámicas. Con lo cual, a la cúspide nunca va a llegar alguien que sea incómodo, aunque sea de su cuerda. Eso no importa. Ser de su cuerda es un perfil básico: ser fascista o ser franquista. Pero si fuera una persona honrada que dijera ‘voy a cambiar cosas en las altas esferas de las Fuerzas Armadas que funcionan mal’, no le dejarían ascender jamás”.

-- En la entrevista también se podía leer: “Para cambiar la situación, desde ‘Ciudadanos de Uniforme’  creen que “lo fundamental sería instaurar la libertad política y sindical dentro de las Fuerzas Armadas”. “Eso es el pilar del cambio””.

Cabe recordar que uno de los objetivos de ‘Ciudadanos de Uniforme’, y de la asociación ‘Militares con Futuro’ (registrada en el Ministerio de Defensa, pero sin presencia en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas) es forzar que se permita la creación de sindicatos de militares, algo que prohíben tanto la Constitución como la Ley de derechos y deberes de los militares.

Campaña contra los Armada del Ejército

Estas declaraciones de hace un año toman sentido ahora, según las fuentes consultades. Militares del Ejército de Tierra ven ahí la explicación a la ofensiva contra el Batallón Ligero Protegido BIP ‘Uad-Ras’ II/31.

Apuntan que es muy posible que en fechas próximas se destaque que el teniente coronel al mando de ese batallón, y por tanto superior del capitán que llevó a sus militares al Valle de los Caídos, se apellida Armada. De esta forma, implicarían a un oficial de empleo superior, al que acusarían de proteger al capitán y de reubicarle en una oficina del mismo batallón.

Además, podrían orientar la campaña en esa nueva dirección: relacionar al teniente coronel Armada con el fallecido general Alfonso Armada y Comín.

No cabe duda de que el general Armada puede representar la figura de militar franquista. Nació en 1920, en una familia noble y de tradición militar. Con sólo 16 años se unió a los militares sublevados en 1936, y participó en distintas batallas de la Guerra Civil.

Después se alistó en la División Azul de voluntarios falangistas y militares que Franco mandó a combatir con las tropas alemanas que habían invadido la Unión Soviética de Stalin.

Fue profesor, preceptor, ayudante personal y jefe de la Secretaría del Príncipe don Juan Carlos, y secretario general de la Casa del Rey. Llegó a Segundo Jefe de Estado Mayor del Ejército, cargo que ocupaba el 23-F.

Familias que vienen del franquismo

Los militares que han analizado cómo se ha desarrollado la polémica sobre la bendición del banderín en el Valle de los Caídos, concluyen que el objetivo sería poner al teniente coronel Armada como ejemplo de esas “familias que vienen del franquismo” y que, según ‘Ciudadanos de Uniforme’, dominan las altas instancias de las Fuerzas Armadas e impiden que lleguen a ellas personas no vinculadas a las familias, y que puedan tener unas ideas distintas a esos mandos “fascistas” y “franquistas”.

Estos militares siguen con mucha atención la evolución de esta polémica, para comprobar si la campaña de subversión se enfoca contra las costumbres católicas en las Fuerzas Armadas, o si se centra, como prevén, en esas sagas familiares de militares que se remontan a décadas atrás, incluidos los años de la dictadura de Franco.

Intento de subversión tras la avalancha en Ceuta

No es la primera vez que en las Fuerzas Armadas detectan un movimiento de tipo subversivo en el que detrás se encuentra ‘Ciudadanos de Uniforme’.

Hace un año, Confidencial Digital reveló que un informe de la inteligencia militar había advertido de que, a raíz de la avalancha de inmigrantes que desbordó las fronteras de Ceuta desde Marruecos en mayo de 2021, se había producido un movimiento que podría ser considerado los primeros pasos para un intento de subversión dentro de las Fuerzas Armadas.

La avalancha obligó a movilizar a militares del Ejército de Tierra en Ceuta y enviarlos a las vallas y fronteras. Poco después, la Fiscalía anunció que citaría como testigos a los militares que habían sido desplegados, por ejemplo en la playa de El Tarajal, para tomarles declaración sobre cómo habían actuado, y bajo qué órdenes e instrucciones.

Asesoramiento jurídico

‘Ciudadanos de Uniforme’ y la asociación ‘Militares con Futuro’ -ambas vinculadas- comenzaron a lanzar mensajes que aprovechaban ese anuncio de la Fiscalía para alentar a los militares a negarse a ser desplegados de nuevo, si no recibían asesoramiento jurídico para evitar consecuencias legales negativas.

El informe de inteligencia alertaba de que, si esta consigna se extendía entre los militares de las unidades de Ceuta, podría llegar a ocurrir que al menos parte del personal se negara a desplegar. De producirse la negativa, tendría efectos tanto sobre la operatividad de las unidades (se entiende que perderían personal, por los soldados que se negarían a intervenir) como sobre la imagen de las Fuerzas Armadas.

Por ello concluía que ese movimiento contra la disciplina y la unidad del Ejército de Tierra tenía carácter subversivo, entendiendo la “subversión” como “aquel movimiento que se propone o que es capaz de subvertir un orden establecido, bien sea de índole político, social o moral”.

El peligro de la subversión

Tanto en ese episodio de hace un año de Ceuta como en la polémica del Valle de los Caídos, hay que tener en cuenta que la subversión es uno de los fenómenos que más alarma a cualquier organización militar, y a atajarla se dedica la contrainteligencia.

El ‘Glosario de Terminología de Uso Conjunto’ aprobado por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) en julio de 2018 define la “contrainteligencia” como “el conjunto de actividades destinadas a identificar y contrarrestar las amenazas provenientes de los servicios de inteligencia hostiles (SIH) y otras organizaciones o individuos involucrados en terrorismo, espionaje, sabotaje y subversión y crimen organizado”.

Todas estas amenazas las agrupa la OTAN en el concepto“TESSCO” (por las siglas de todos estos fenómenos), y en el Informe Anual de Seguridad Nacional se citan como uno de los objetivos de los organismos que realizan labores de contrainteligencia.

Un enemigo

La ‘Doctrina para el Empleo de las Fuerzas Armadas’ es otro documento oficial sancionado por el JEMAD. En él se habla de las acciones subversivas como una opción que puede utilizar un enemigo:

-- “Otro grupo de opciones son las subversivas en las que, en una primera fase oculta los objetivos y formas de acción aprovechando la ambigüedad y la confusión, pudiendo recurrir a acciones desestabilizadoras que buscan paralizar la acción de las fuerzas contrincantes, y en otra fase posterior más favorable hace públicas sus intenciones y adopta la forma de insurrección generalizada”.

-- “En cuantas ocasiones le es posible, el adversario trata de privar al contrario de soporte legítimo, mediante el bloqueo de la toma de decisiones a nivel político por parte de la comunidad internacional y la manipulación de la información sobre potenciales arbitrariedades, accidentes y errores”. 

Operaciones de desprestigio de las Fuerzas Armadas

De ahí que las campañas orquestadas para desprestigiar a las Fuerzas Armadas se consideren operaciones de subversión. Un fenómeno que preocupa a los servicios de inteligencia, y así lo han dejado por escrito. El ejemplo más claro se lee en el Informe Anual de Seguridad Nacional de 2019, en el capítulo sobre “Contrainteligencia”.

Recogía que en el año 2019 se había detectado “un notable incremento en operaciones relacionadas con subversión, dirigidas a deteriorar la imagen que tiene la ciudadanía española sobre las Fuerzas Armadas”.

No se citaban ejemplos, ni se daban más datos, ni de quién estaba detrás de esas operaciones, ni de cómo se había tratado de deteriorar la imagen que tiene la ciudadanía española sobre las Fuerzas Armadas.

Apoyo a la figura de Franco como militar

Sin embargo, algunas fuentes militares apuntaban como un ejemplo de campaña contra la imagen de los militares la que se suscitó a raíz del cruce de manifiestos de miembros de las Fuerzas Armadas (en situación activa, de reserva y de retiro) en defensa y en contra de la figura militar de Franco que tuvo lugar en 2018 a raíz del anuncio de la exhumación de sus restos mortales del Valle de los Caídos.

Y en el año 2019, el que analizaba ese Informe de Seguridad Nacional, no pasó inadvertida a los servicios de inteligencia una serie de reportajes que publicó la edición española de RT (Russia Today).

Varios informes de la Unión Europea y de países occidentales señalan a este medio como parte de la estrategia de propaganda internacional del Kremlin. RT, y otras webs como Sputnik, no sólo ofrece una imagen favorable sobre el gobierno ruso y sus aliados, sino que ha sido acusado de difundir ‘fake news’ y campañas de desinformación sobre asuntos internos de países occidentales; en el caso de España, por ejemplo con el referéndum independentista en Cataluña.

Russia Today

Tras la invasión de Ucrania, el acceso a Russia Today ha sido bloqueado en gran parte de la Unión Europea, incluida España.

Durante varios días de diciembre de 2019, RT publicó unos reportajes bajo el título “La otra cara del Ejército español”, en los que recogía denuncias sobre la expulsión y la situación de abandono de militares que quedaban discapacitados por accidentes en operaciones o en maniobras, y casos de acoso sexual y por razón de sexo a mujeres militares. Se recopilaban asuntos ya conocidos y denunciados, como el de la comandante Zaida Cantera.

Esa insistencia en el tema durante varias semanas llamó la atención en ambientes de los servicios de inteligencia, ya que ese tipo de publicaciones podrían encajar entre las campañas que perseguían desprestigiar a las Fuerzas Armadas y que se detectaron en 2019.

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