Madrid

A la Operación Asfalto de Madrid le faltan urinarios

Trabajan muchas horas al aire libre y no tienen un lugar para hacer sus necesidades

Como todos los años, Madrid y otras muchas ciudades europeas utilizan el mes de agosto para realizar obras, remodelaciones y reformas que paralizan zonas de la localidad, mientras los ciudadanos del territorio disfrutan de sus vacaciones lejos de su lugar de residencia.

Este año en la capital se está llevando a cabo la Operación Asfalto, un proyecto que tiene por objetivo la mejora del pavimento de las calles de Madrid, debido principalmente al deterioro que han sufrido con el paso de vehículos pesados.

Esta Operación Asfalto se está llevando a cabo concretamente en 1.080 calles de los 21 distritos de la ciudad. Tiene un coste aproximado de 62 millones de euros y se van a emplear 480.000 toneladas de mezclas asfálticas.

Pues bien. Los obreros que están llevando a cabo este trabajo se quejan de las condiciones en las que trabajan. El Chivato ha podido charlar con varios profesionales de la construcción que están implicados en esta Operación y los principales motivos de queja son “la falta de baños portátiles, la escasez de señales de seguridad y las altas temperaturas”.

Sobre todos ellos, destacan el problema de la escasez de urinarios. Trabajan muchas horas al aire libre y no tienen un lugar para hacer sus necesidades. En el distrito de Moratalaz, por ejemplo, no han resuelto esta cuestión y han estado sin un lugar para este fin. Más suerte han tenido en los barrios de Hortaleza y de Centro, donde han podido disfrutar de un baño portátil durante los primeros días.

Los obreros de la Operación Asfalto 2022 son principalmente extranjeros, pero también hay españoles que rondan los veinticinco años. Alguno de ellos admite que “por extrema necesidad he tenido que pedir al conserje de una urbanización que me dejara pasar a utilizar un baño común porque aquí no tenemos recursos”.

Otro de los obstáculos que encuentran es la falta de señales para indicar cuáles son los límites de aparcamiento “y esto está causando grandes confusiones entre los ciudadanos”, admite uno de los trabajadores. Además, están teniendo problemas porque algunos coches llevan mucho tiempo estacionados porque los usuarios se encuentran de vacaciones. A la hora de asfaltar esas zonas, “no sabemos cómo actuar”, admiten.

En agosto, en Madrid y con el calor que desprende el asfalto, estos profesionales trabajan en torno a los 40 grados de temperatura. Algunos de ellos quitan hierro al asunto asegurando que “en nuestro país estamos acostumbrados a estas temperaturas”. Y esto a pesar de las olas de calor especialmente fuertes de este verano.

Cabe recordar que en Madrid, sin ir más lejos, han muerto tres trabajadores debido a las altas temperaturas.

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