Madrid

Madrid tendrá un monumento a los Tercios españoles

El escultor Salvador Amaya está modelando en arcilla la figura del capitán


 

El monumento a los Tercios españoles que se instalará en Madrid ya va tomando forma. El escultor Salvador Amaya ya tiene prácticamente terminada la figura en arcilla del capitán, una de las cuatro que formarán este conjunto escultórico en homenaje a los soldados de los siglos XVI y XVII.

El boceto dibujado por el pintor Augusto Ferrer-Dalmau contemplaba cuatro figuras típicas de los Tercios: un piquero, un arcabucero, un soldado que sostiene la bandera, y el capitán, con la espada y la daga vizcaína desenvainadas, todos ellos en actitud de alerta, esperando al enemigo.

Salvador Amaya ya ha modelado en arcilla la figura del capitán, sobre ese boceto de Ferrer-Dalmau. Apenas faltan algunos detalles de la estatua, que mide 2,80 metros de altura. El artista ha dedicado cinco meses a esta figura, teniendo en cuenta que durante el verano no podía trabajar en las horas centrales del día, porque el calor provocaba que el barro desprendiera humedad.

Este escultor trabaja con la técnica de la cera perdida, para fundir la figura en bronce. Amaya espera poder enviarla a la fundición a primeros de año.

Salvador Amaya que la figura del capitán tenía una importancia especial, por ser la primera del grupo escultórico, la que proporcionaría la primera imagen al público y la que le inspiraría a él “un sentimiento sobre el que empezar a construir un gran monumento”.

Además, es el oficial del conjunto, el responsable de los hombres a su cargo, el guía.

Asesoramiento histórico

El escultor estudió al detalle la vestimenta de la época, si bien teniendo siempre presente que por entonces los soldados vestían como querían o como podían, incluso reutilizando ropas de prisioneros o muertos en combate.

En todo caso, ha tratado de aproximarse lo más posible a lo que debió ser un capitán de caballería de la segunda década del siglo XVII.

Amaya ha hecho en este caso de modelo de sí mismo, probándose frente al espejo ropa que le prestó la asociación de recreadores históricos Imperial Service. Así ha comprobado la caída de las telas, el volumen del abullonado o como ajustan en ciertas zonas.

También ha utilizado un informe del historiador David Nievas, como contexto. Destaca también la importancia de fijarse en cuadros de la época, para apreciar los cambios en la moda que se reflejan en el arte.

Para el rostro, se ha inspirado en un amigo suyo, un capitán de la Legión.

Algunos cambios y pruebas

Durante estos meses de modelado en arcilla, Amaya ha ido realizando algunos cambios. Por ejemplo, ha modificado las hombreras, que al principio tenía un aire holandés, para dejarlas a la española.

Las carrilleras del casco apenas dejaban ver el rostro del capitán, por lo que finalmente las modeló en convexo.

Como asesor de campo ha contado con los consejos de Santiago de la Peña, de la Asociación La Camarada. En una visita de este experto al taller del escultor, ambos concluyeron que era necesario subir el cubrenuca, ya que si no, el capitán no podría girar la cabeza.

También hicieron ensayos de dónde encajar las vainas de la espada y de la daga, de forma que le fuera cómodo desenfundarlas.

Una idea de 2018

La idea de levantar un monumento a los Tercios surgió de los impulsores de la Asociación 31 de Enero Tercios. Esta asociación se presentó a principios de 2018, para tratar de instaurar la fecha del 31 de enero como conmemoración y recuerdo anual a los Tercios españoles.

Ya en sus inicios se pusieron como uno de sus objetivos lograr levantar esa estatua. Contactaron con el escultor Salvador Amaya, quien a su vez presentó la idea a Augusto Ferrer-Dalmau. Los dos presentaron el proyecto al entonces Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general de Ejército Fernando Alejandre, que se comprometió a apoyarles. Ahora, como vicepresidente de la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau, el ex JEMAD Alejandre participa en el proyecto.

Consiguieron involucrar a Augusto Ferrer-Dalmau y a Salvador Amaya, quienes ya han colaborado con otros monumentos, como el de los Héroes de Baler, en Madrid, y el recientemente inaugurado de la Legión.

Campaña de donativos

Finalmente lanzaron el proyecto la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau, la Asociación 31 Enero Tercios, la Asociación Amigos del Camino Español de los Tercios y la Fundación Tercio de Extranjeros.

Abrieron una campaña de recogida de donativos en la plataforma Lánzanos, con un objetivo de 200.000 euros que alcanzaron.

Junto a las aportaciones personales, también han llegado donativos de varias empresas de la industria de Defensa, como Escribano, General Dynamics (dos de las que fabrican los 8x8 para el Ejército de Tierra), Tecnobit, Sener, Einsa y Ucalsa.

También han colaborado la Casa de Alba, y dos asociaciones profesionales de militares: Tercios Viejos Españoles (Tervies), que toma su nombre precisamente de las unidades que inspiran el monumento, y la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Asfaspro).

Pero la suscripción sigue abierta a través de la cuenta de la Fundación Tercio de Extranjeros, ya que el presupuesto total del proyecto no se cubre con el dinero recaudado mediante el micromecenazgo.

Los impulsores del monumento a los Tercios están en conversaciones con grandes aportantes, para que puedan involucrarse con su ayuda económica, por lo que quedaría reflejado el nombre de la empresa o institución en la placa de bronce que se colocará en la cara posterior del pedestal.

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