Madrid

Madrid se convierte en la ciudad más cara para independizarse

Un 30% más que en Cataluña o Valencia

Pisos en el centro de Madrid
photo_camera Pisos en el centro de Madrid

El precio de la vivienda está aumentando este año a su mayor nivel en Europa desde 2006, hasta un 6,9% interanual en segundo trimestre de 2021. En España, sin embargo, el crecimiento de los precios ha sido uno de los más bajos desde 2013, aunque ya se prevé una subida del 4,3% en las previsiones de cierre de 2021.

Desde S&P estiman que durante el periodo de seis trimestres que va desde el inicio de 2020 hasta mediados de 2021, los hogares europeos han acumulado un ahorro cercano al 6% del PIB en la eurozona de 2019 y de hasta un 9,4% en Reino Unido. Esto equivaldría a alrededor del 1,7% del valor de mercado del parque inmobiliario en la eurozona y del 4% en el Reino Unido. 

Madrid, una ciudad que no está al alcance de todos 

El mayor incremento de precio se ha producido Madrid, Cataluña, Murcia y Valencia, aunque siempre depende de la tipología de la vivienda, localidad, distrito o barrio. La ciudad en la que es más complicado independizarse es actualmente Madrid, principalmente en el interior del círculo que forma la M-30, lo que genera que muchos jóvenes decidan irse al extrarradio de la ciudad o a localidades cada vez más alejadas de la capital.

Según ha podido conocer El Confidencial Autonómico, la subida de los precios de venta de los inmuebles muestra una tendencia similar al IPC, aunque depende mucho de la tipología del inmueble, localidad, distrito o barrio. El precio ha aumentado principalmente en las zonas centro de las grandes ciudades y en localidades del extrarradio bien comunicadas en las que los inmuebles son exteriores, con balcones  terrazas o jardín.

Los importantes cambios introducidos en los modelos laborales con el teletrabajo y los sistemas flexibles han impactado notoriamente en las decisiones de compra y el número de metros es ahora más importante que nunca.

Transición inmobiliaria

Por otro lado, la compraventa inmobiliaria se vio paralizada temporalmente durante la pandemia, especialmente debido a la incertidumbre económico-social del momento y, como no, a la imposibilidad de mantener reuniones presenciales para visitar inmuebles.   Un inmueble para comprar se ha convertido con la visión de que fuese un hogar en vez de un sitio donde vivir.

No obstante, en la medida en que la situación comenzó a reactivarse, el mercado inmobiliario no solo inició una reaceleración intensa, también emprendió una transición: la población comenzó rápidamente a buscar nuevos perfiles de vivienda, dando mayor importancia al espacio y distribución, a los exteriores y a las zonas provinciales y rurales, una tendencia que hoy continúa influyendo sensiblemente en la actividad inmobiliaria. 

Los jóvenes, los más perjudicados

El perfil de cliente también refleja variaciones según las formas de contacto con la compañía como consecuencia de la pandemia. Así, más del 87% de las consultas para alquileres y compras por vías digitales se realizan por público de entre 25 y 40 años y por público de entre 40 y 55 años en un 12% de los casos. 

Estos datos se contraponen a los recogidos en el lado de las comunicaciones por vías tradicionales, utilizadas tan solo por el 11% del público más joven, casi un 55% de aquellos entre 40 y 55 años y por un 34% de los mayores de 55 años. Entre las tres categorías de edad, Redpiso advierte que la principal diferencia entre ellas respecto a las operaciones es el objetivo de estas, orientadas mayoritariamente a la inversión entre los segmentos de mayor edad. 

¿Otra burbuja inmobiliaria?

Los expertos afirman que eso no va a ocurrir de nuevo. Aún hay memoria respecto a la anterior crisis y los bancos han incrementado los requisitos para conceder hipotecas lo que sirve de muro de contención ante la posibilidad de una nueva burbuja. 

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?