Madrid

El CNI muestra los cuestionarios de seguridad que exige a quienes manejan información clasificada

Dos clics en su nueva página web permiten descargar la declaración que solicita datos sobre pareja, relaciones con otros gobiernos, estancias en el extranjero...

Declaración personal de seguridad.
photo_camera Declaración personal de seguridad.

 

 

El Centro Nacional de Inteligencia ha dado un importante lavado de cara a su página web. La ha hecho mucho más moderna y accesible, hasta el punto de que ofrece información que hasta ahora estaba más protegida y oculta.

El caso de la fotografía del secretario general (el número dos del centro), Arturo Relanzón, es sólo un ejemplo. Más llamativo es que se hayan colgado de forma mucho más accesible que hasta ahora los formularios que deben rellenar los organismos, instituciones, funcionarios y empresas que manejan información clasificada.

Habilitación Personal de Seguridad

La web del CNI incluye una pestaña, “ONS”, que se refiere a la Oficina Nacional de Seguridad. La ley atribuye al secretario de Estado director del CNI la consideración de Autoridad Delegada para la Seguridad de la Información Clasificada (ANS-D)”. Como órgano de trabajo de esa autoridad delegada funciona la Oficina Nacional de Seguridad, que se encarga de gestionar las autorizaciones para acceder a información clasificada.

La información clasificada es “aquella información generada por la Administración y las empresas españolas o entregada a estas en virtud de los tratados o acuerdos internacionales suscritos por España que debe ser protegida para evitar que su divulgación o manejo no autorizado comprometan los intereses del Estado”.

Determinados puestos en la Administración General del Estado requieren que quienes los ocupan cuenten con una Habilitación Personal de Seguridad (HPS), que les autoriza para acceder a cierto nivel de información clasificada. Los grados de clasificación de la información en España son, de mayor a menor, los siguientes: secreto, confidencial, reservado y difusión limitada.

Para que la Oficina Nacional de Seguridad conceda una Habilitación Personal de Seguridad, el organismo al que pertenece la persona solicitante debe presentar una serie de documentos con información de dicha persona.

Además, con esa solicitud se autoriza a que la Oficina Nacional de Seguridad, en definitiva el CNI, inicie un proceso de investigación acerca de esa persona sobre su entorno, que “será tanto más exhaustiva en tanto el grado de información clasificada al que se necesite acceder sea mayor”.

La investigación tiene por objeto descartar, o detectar, vulnerabilidades y amenazas conocidas de dicha persona antes de que se le permita manejar información clasificada. “Del resultado de dicho análisis se inferirá un grado de confianza en la lealtad, honradez, fiabilidad y vulnerabilidad de las personas a las que se conceda acceso a Información clasificada”, se indica en la regulación de estas habilitaciones.

Firma de su jefe

Ahora, la web del CNI permite acceder fácilmente a una página desde la que se pueden descargar los formularios que se deben presentar en las solicitudes para obtener la citada Habilitación Personal de Seguridad.

La Oficina Nacional de Seguridad tramita solicitudes de muy diverso tipo, y establece procedimientos para garantizar la seguridad de la información clasificada en distintas categorías: seguridad en el personal, seguridad física (la protección de instalaciones y edificios que custodian información clasificada), seguridad TIC (de las tecnologías de comunicaciones), seguridad industrial (para las empresas que contratan con la administración en ámbitos sensibles como la defensa)...

En la categoría de “Seguridad en el personal”, se pueden descargar varios documentos. Dos de ellos son clave en los expedientes de concesión de una Habilitación Personal de Seguridad:

-- Solicitud de Habilitación Personal de Seguridad (SHPS): aquí el solicitante se identifica con sus datos fundamentales y expresa el nivel de HPS que solicita, junto con una justificación detallada de la necesidad y del grado de clasificación que requiere.

También firma la solicitud su jefe o responsable del organismo en el que trabaja, para dar fe de la necesidad de que acceda a la información clasificada solicitada. Por ejemplo, en las unidades militares las secciones S2, de inteligencia, se encargan de gestionar estas solicitudes para aquellos militares que ocupan puestos en los que se requiere una Habilitación Personal de Seguridad.

-- Declaración Personal de Seguridad (DPS): la rellena el solicitante, que certifica con su firma la veracidad de los datos. Son la base para que la Oficina Nacional de Seguridad del CNI investigue a dicha persona y a su entorno.

Domicilios y empleos en los últimos 10 años

El formulario de Declaración Personal de Seguridad que se puede descargar fácilmente de la web del CNI consta de nueve páginas, y se puede consultar pinchando aquí.

Las cinco primeras páginas corresponden al formulario en sí, con casillas que el solicitante debe rellenar con información personal, no sólo de sí mismo, sino de las personas de su entorno más cercano. Junto a información normal de identificación y contacto, se van incluyendo preguntas menos habituales, como el número de hijos.

El apartado de “Datos de residencia” no sólo requiere escribir el domicilio que el solicitante tenga en ese momento. También debe especificar las residencias que ha tenido “durante los últimos diez años”. Si no puede aportar fechas exactas, al menos deben ser aproximadas, y debe indicar provincia, municipio y dirección.

Algo similar ocurre con el destino o empleo: a la Oficina Nacional de Seguridad no sólo le interesa el destino o empleo del momento de la solicitud, también le importa el pasado de quien va a manejar información clasificada.

De nuevo, se requiere que el solicitante detalle los empleos o destinos que haya tenido en los últimos diez años: en qué organismo, unidad o empresa trabajó, qué cargos ocupó y en qué fechas.

Relaciones con gobiernos extranjeros

Otra información que se debe reflejar en la Declaración Personal de Seguridad es la que se refiere a las titulaciones y la formación académica del solicitante, con especificación del centro donde estudió.

Las estancias en el extranjero son otro asunto que el interesado debe revelar en este cuestionario. Interesan todas las estancias fuera de España que hayan durado más de tres meses, en los últimos diez años: cuándo, dónde y el “motivo detallado” de esas estancias en otros países.

Como es obvio, el proceso para conceder una Habilitación Personal de Seguridad trata de descubrir si un funcionario u otra persona con acceso de información secreta, confidencial o reservada ha sido contactado por un servicio de inteligencia extranjero. Es, por tanto, una prevención básica de contrainteligencia.

Por ello, en la Declaración Personal de Seguridad se exige detallar las “relaciones o trabajo con gobiernos extranjeros, o en organizaciones / programas internacionales o multinacionales”, especificando el país, el gobierno u organismo, y el tipo de relación que mantuvo esta persona.

Parejas pasadas y pareja actual

El solicitante debe ‘desnudar’ hasta cierto punto su intimidad personal. Por ejemplo, tiene que identificar a todas las parejas estables que haya tenido en los últimos diez años: nombre y apellidos, nacionalidad, período de convivencia y el grado de relación actual que mantienen.

Sobre la pareja actual, en el caso de que la tenga, el militar, funcionario, alto cargo o cualquier otra persona que pretenda conseguir la habilitación tiene que revelar numerosos detalles.

Además de explicar si son cónyuges, cohabitantes, pareja de hecho u otro tipo de relación, y señalar el año que iniciaron la relación, tiene que rellenar los mismos campos que para sí mismo: puesto de trabajo actual y anteriores, lugar de residencia actual y en los últimos diez años, formación académica, relaciones con gobiernos extranjeros u organismo internacionales...

Padres, suegros y servicio doméstico

Así mismo, la investigación alcanza también a los padres del solicitante, e incluso a sus suegros. Se exige identificarles (nombre, apellidos y DNI) y revelar su lugar de residencia, la nacionalidad (de origen y actual) y la profesión, empleo u ocupación.

Incluso debe incluir también “datos de personas convivientes”, entendidas como “familiares o no, mayores de edad, no incluidos anteriormente, que habitan de forma fija o temporal, o que trabajan como servicio doméstico, en el domicilio habitual del interesado”.

Esta parte de la Declaración Personal de Seguridad, que tramita el CNI, termina indicando que se aporten datos de contacto de “dos personas de su entorno, mayores de edad, no incluidas en otros apartados anteriores de esta declaración, que puedan dar referencias sobre usted”.

Cuestionario avanzado

El documento no termina ahí. A continuación, se incluye el “Cuestionario avanzado de seguridad”, que comienza con un aviso previo:

-- “Lea con atención el siguiente cuestionario. Las situaciones que se le plantean deberán ser analizadas con la mayor precisión y sinceridad. En el caso de que, alguna de las cuestiones planteadas, le afecte de alguna forma, bien a usted o a alguna de las personas que convivan con usted, deberá remitir un escrito por correo electrónico, a la dirección: hps@ons.cni.es”.

Se advierte que “la falta de aportación de la información se podría interpretar como una ocultación y puede tener como consecuencia la denegación de la solicitud de HPS”. Si ninguna cuestión le afecta, el solicitante no tiene que remitir ningún mensaje.

Grupos radicales, deudas, alcohol...

El cuestionario consta de nueve puntos. Se trata de aspectos que podrían poner en cuestión la idoneidad de que una persona pueda acceder a información clasificada, bien porque le vinculen con ciertos gobiernos u organizaciones hostiles, bien porque supongan una vulnerabilidad personal de esa persona, que podría ser usada para chantajearle a cambio de revelar secretos.

Los puntos que el peticionario debe analizar, para ver si debe dar explicaciones detalladas a la Oficina Nacional de Seguridad, son los siguientes:

1. Existencia de algún antecedente o proceso judicial, aunque sea leve y en el pasado.

2. Relación con grupos radicales o terroristas.

3. Relación con personas de países que no sean miembros de OTAN / UE o con gobiernos / servicios de inteligencia extranjeros.

4. Pertenencia a organizaciones en contra del orden constitucional de España o que impidan las libertades y derechos de los demás.

5. Existencia de dificultades económicas o deudas con la Administración Pública.

6. Consumo de alcohol/drogas o existencia de trastornos emocionales.

7. Aspectos susceptibles de ser usados como objeto de presión.

8. Infracción de normas de seguridad o del manejo de sistemas de información y comunicación.

9. Cualquier aspecto no contemplado y que considere que pudiera afectar a la seguridad de la información clasificada.

Decálogo

La Declaración Personal de Seguridad incluye dos anexos. El primero es un “Decálogo de la Protección de la Información Clasificada”, que trata de aumentar la “concienciación de seguridad” del solicitante.

Ahí se advierte, por ejemplo, de que “toda persona que tenga conocimiento de cualquier información clasificada, voluntaria o involuntariamente, deberá mantener la oportuna reserva sobre la misma”, y de que “la divulgación no autorizada de información clasificada tendrá la consideración de delito o falta, y llevará pareja unas responsabilidades penales o disciplinarias para la persona que la cometa, conforme al código penal o disciplinario que le afecte”.

También se remarca que “la información clasificada sólo podrá ser manejada en zonas específicamente autorizadas para dicho fin. Se prohíbe su manejo fuera de las mismas, salvo en los casos de transporte autorizado, o autorización expresa”.

Aviso de penas de cárcel

Estas advertencias van respaldadas por el Anexo II, “Leyes que amparan la disciplina del secreto”. Se desgranan 13 artículos del Código Penal y del Código Penal Militar que castigan la revelación de secretos e información clasificada.

Por ejemplo, se recoge el artículo 584 del Código Penal, que castiga “como traidor, con la pena de prisión de seis a doce años”, a aquel español que “con el propósito de favorecer a una potencia extranjera, asociación u organización internacional, se procure, falsee, inutilice o revele información clasificada como reservada o secreta, susceptible de perjudicar la seguridad nacional o la defensa nacional”.

Mayores penas, de 10 a 30 años de cárcel, tienen los militares que cometan algunos de esos delitos relacionados con la revelación de secretos y con el acceso indebido a información clasificada.

“La verdad completa y exacta”

Una vez rellenado con detalle todo el cuestionario, y leídas las advertencias sobre el mal uso de la información clasificada, el solicitante firma una declaración en la que admite varios puntos.

En primer lugar, declara quedar enterado “de la obligatoriedad de responder a todas las preguntas que sean precisas para la gestión de las HPS solicitadas”, y confirma que “todo lo manifestado por mí en este cuestionario es la verdad completa y exacta en cuanto sé y conozco, tras haber recabado, de forma razonable, la información solicitada de los afectados”.

También admite que “los datos por mí aportados serán investigados por la Autoridad Nacional para la Protección de la Información Clasificada, con los medios y órganos que la legislación vigente pone a su alcance”, y presta su consentimiento para que le investiguen y recaben datos sobre él.

Al mismo tiempo se compromete “a mantener la debida reserva, y a no revelar ningún dato, sobre la información clasificada a la que pudiera tener o haber tenido acceso con motivo del cumplimiento de mis obligaciones o por otro motivo cualquiera, siendo consciente de que dicho deber de reserva permanecerá vigente de forma permanente”, y declara que conoce las responsabilidades penales y disciplinarias de no hacerlo.

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