Madrid

Ayuso ordena limpiar el PP de Madrid de ‘carromeros’: empezará por Nuevas Generaciones

Tiene decidido apartar “por edad” a la presidenta ‘casadista’ Ana Isabel Pérez, nombrar una gestora y forzar un congreso para colocar a una candidata afín

Ayuso y Almeida.
photo_camera Ayuso y Almeida.

 

 

Isabel Díaz Ayuso está cerrando ya sus nuevos equipos, y no sólo en el PP de Madrid. Ha decidido acometer en las próximas semanas la reestructuración de Nuevas Generaciones en la región, donde ejecutará una profunda limpieza para borrar todo rastro de la era de Ángel Carromero.

La presidenta no había ocultado que quería aplicar una renovación profunda del PP de Madrid cuando se pusiera a los mandos de la formación. Al menos cuatro de los altos cargos que hasta ahora integraban la cúpula del partido, y que se han caído del nuevo organigrama, tienen en común su afinidad con Pablo Casado.

Se trata de la hasta ahora secretaria general, Ana Camins, y de los vicesecretarios de Organización, Carlos Izquierdo; de Territorial, David Pérez; y de Estudios y Programas, Marimar Blanco. Entre los supervivientes, no obstante, sí figura Ana Millán, alcaldesa de Arroyomolinos, que se encargaba del área Sectorial.

Aseguró que no habría represalias

En las últimas semanas Ayuso había deslizado que no habría represalias para los afines al ya ex líder del PP. “Casadistas hemos sido todos, es lo suyo, sólo faltaba”, llegó a afirmar cuando se le preguntaba insistentemente por ello.

Eso sí, la dirigente autonómica había señalado que “cosa distinta” era quien había puesto “en tela de juicio la honorabilidad” de su Gobierno en el asunto de la comisión de 55.850 euros que cobró su hermano, Tomás Díaz Ayuso, por traer mascarillas de China durante la primera ola de la pandemia: “No voy a olvidar que se haya intentado trasladar algo distinto. Eso es algo que sí que voy a tener en cuenta”.

Limpiar de ‘carromeros’ NNGG

Según fuentes próximas a Isabel Díaz Ayuso, a las que ha tenido acceso Confidencial Digital, la presidenta ha dado orden de limpiar el PP de Madrid de ‘carromeros’ y empezará por Nuevas Generaciones.

Hay que recordar que Ángel Carromero ha sido señalado como el encargado de planear el espionaje a Ayuso y a su entorno. La dimisión del ex asesor de Almeida por este escándalo desencadenó las salidas de otros altos cargos del partido, incluidos el ex presidente del PP, Pablo Casado, y el que fuera secretario general, Teodoro García Egea.

Para empezar, Ayuso ha decidido ahora terminar cuanto antes con el liderazgo de la presidenta de NNGG en Madrid, Ana Isabel Pérez, con el argumento de que su mandato venció hace cuatro años y que, “por edad” (34 años), debe abandonar ya la organización.

Esto supondrá que Díaz Ayuso se haga con el control absoluto del partido desde la cúpula hasta los ‘cachorros’ y nombrar a una dirección en Nuevas Generaciones afín a ella.

En la Puerta del Sol recuerdan ahora que, en el congreso que la proclamó presidenta del partido hace dos semanas, ya advirtió de que quería en su equipo a “jóvenes del PP, no a viejos de Nuevas Generaciones”.

Los “herederos” de Carromero

Hay que destacar que, como número dos en la sombra de Nuevas Generaciones en Madrid, se encontraba hasta hace unos meses Ángel Carromero, enfrentado a Díaz Ayuso.

Carromero era el secretario general de NNGG de Madrid, pero dimitió en 2018 para asumir la presidencia del PP de Chamartín. De esta forma, paso de la sección juvenil al partido, por lo que “no tiene ningún tipo de vínculo ni de influencia” en estos momentos, se esfuerzan en insistir fuentes de Nuevas Generaciones

Sin embargo, el ex asesor era un hombre de la máxima confianza de Casado y a las órdenes de José Luis Martínez-Almeida en el Ayuntamiento de Madrid. El coordinador general de la Alcaldía presentó su baja en el PP y abandonó los cargos en el partido el pasado febrero, cuando se conoció el supuesto espionaje al hermano de Ayuso.

Se trata también de una figura controvertida dentro de la formación en Madrid. Algunos dirigentes populares no pasan por alto ahora que las polémicas palabras de Esperanza Aguirre, gran defensora de Ayuso, sobre los “niñatos” y “chiquilicuatres” de Génova 13, iban dirigidas contra Carromero.

Busca un perfil universitario

Fuentes próximas a Díaz Ayuso insisten a ECD en que el verdadero objetivo de la presidenta pasa por colocar al frente de NNGG un perfil universitario, un líder con unos 20 años, que siga alimentando el ‘boom’ de los jóvenes, decisivo para la victoria del pasado 4-M.

En las quinielas han sonado varios nombres como el de Elisa Vigil (PP Tetuán), Noelia Núñez (portavoz y presidenta del PP de Fuenlabrada) y Marina Pont (concejal en Majadahonda).

Una maniobra que viene de lejos

Logrando apartar del cargo a Ana Isabel Pérez, Díaz Ayuso pretende terminar con un proceso al que lleva meses dando forma para limpiar el PP de Madrid de ‘carromeros’.

Prueba de ello, admiten en el entorno de la presidenta, es que fue ella la que rompió con una norma no escrita, pero que sí forma parte de la tradición del partido, como es la de que el presidente de las Nuevas Generaciones de Madrid entre en las listas electorales con la finalidad de que se siente en la Asamblea de Madrid.

Esperanza Aguirre lo hizo con Pablo Casado y Cristina Cifuentes decidió lo mismo precisamente con Pérez. Sin embargo, Isabel Díaz Ayuso no ha tenido este gesto con la actual líder regional de NNGG en ninguna de las dos listas electorales que ha elaborado desde que llegó al poder.

Los alcaldes de los feudos históricos

Además de limpiar el PP de Madrid de ‘carromeros’, en el partido no ha pasado desapercibido que los alcaldes de los grandes municipios del noroeste de la Comunidad de Madrid, feudos históricos del PP, también han desaparecido del organigrama de la formación en la región.

Isabel Díaz Ayuso no ha incluido en su nueva ejecutiva a Susana Pérez Quislant (Pozuelo de Alarcón), José Luis Álvarez Ustarroz (Majadahonda) o José de la Uz (Las Rozas), que hasta el congreso del PP de Madrid sí ostentaban diferentes responsabilidades orgánicas bajo el mando de Pío García Escudero y Ana Camins.

Se da la circunstancia de que estos regidores, cercanos a la antigua cúpula de Génova, mantuvieron durante el pulso de la baronesa madrileña con Pablo Casado una posición ambigua o directamente contraria a la celebración del cónclave, origen de la violenta crisis que dinamitó la formación hace tres meses.

“No es una venganza, es una renovación”

Fuentes cercanas a la nueva dirección regional explican a Confidencial Digital que la configuración del equipo no obedece a ninguna venganza, sino que se basa únicamente en criterios de “renovación y confianza”.

“Ella ha hecho un equipo con las personas que ha considerado más oportunas para cada responsabilidad. Ha primado la renovación y pensar en un equipo ganador, sin tener en cuenta amiguismos. Y, por supuesto, personas que le generan esa confianza”, insisten.

La explicación que ofrecen en el equipo de la presidenta se ajusta a lo ocurrido durante el congreso del PP de Madrid, con el ánimo generalizado de olvidar el pasado y abrir un periodo de paz a un año de las elecciones autonómicas y municipales.

Sin embargo, fuentes del partido en Madrid reconocen que lo vivido meses atrás condiciona las relaciones de confianza en la actualidad. Y la nueva ejecutiva es un reflejo de ello.

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