Madrid

La Policía vigila la casa okupa neonazi de Madrid para evitar enfrentamientos con radicales de izquierda

Un subgrupo de 15 agentes y dos furgones se ha instalado frente al Hogar Social Ramiro Ledesma, en el barrio de Tetuán

Policías nacionales a las puertas del "Hogar Social" de neonazis en Madrid.
photo_camera Policías nacionales a las puertas del "Hogar Social" de neonazis en Madrid.

La ocupación de un edificio por neonazis para convertirlo en un “Hogar Social” ha provocado una fuerte tensión en el barrio madrileño de Tetuán. En las últimas semanas se han sucedido las agresiones, ataques al edificio y altercados entre los ultraderechistas y radicales de izquierda “antifascista”, lo que ha llevado a la Policía Nacional a tomar medidas para evitar nuevos episodios de violencia.

La Delegación del Gobierno en Madrid ya informó de que iba a tratar de desalojar tanto a los “okupas” del Hogar Social Ramiro Ledesma -que reparten comida sólo a españoles- como a los colectivos de izquierda que se alojan en la casa okupa La Enredadera.

A la espera de que llegue la orden judicial para el desalojo del inmueble del número 5 de la calle Juan de Olías, en el barrio madrileño de Tetuán, la Policía Nacional ha llegado a la zona para tratar de evitar episodios de violencia como los que ya se han producido desde que los neonazis entraron en el edificio.

Y es que además de varias agresiones supuestamente cometidas por los ultraderechistas en el barrio, la puesta en marcha del Hogar Social Ramiro Ledesma ha provocado la reacción de colectivos de izquierda, como Tetuán Obrero Antifascista, que se manifestaron contra la presencia de esta casa okupa neonazi.

Además, se han producido lanzamientos de piedras y cócteles molotov contra el edificio, además de un ataque contra un puesto de reparto de comida a españoles en la puerta de “Hogar Social” que acabó en una pelea entre radicales de izquierda y derecha.

Quince policías nacionales

El Confidencial Autonómico ha podido saber que el jueves 11 de septiembre, en torno a las siete de la mañana, llegaron a la calle Juan de Olías dos furgones de la Policía Nacional. En total eran quince agentes, un subgrupo, que se va a encargar de vigilar la zona para evitar nuevos incidentes.

Las fuerzas de seguridad habían recibido una denuncia de un grupo de extrema izquierda en contra de los ultraderechistas que ocupan ilegalmente el inmueble. Las fuentes consultadas señalan que aunque finalmente ayer no hubo desalojo, porque todavía no hay orden del juez para hacerlo, los policías nacionales no se van a marchar de la zona.

Y es que el objetivo del despliegue policial es prevenir cualquier otro incidente y “proteger el orden público”, es decir, evitar que la presencia de los neonazis en el “Hogar Social Ramiro Ledesma” mientras ocupen el edificio sea origen de nuevos episodios violentos y enfrentamientos con radicales de izquierda.

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