La Rioja

La desagradable relación de Brahim Ghali con las enfermeras que lo cuidaban en el hospital de Logroño

"Ha llegado a escupirlas. A pesar de todo lo que se estaba haciendo por él, no era agradecido, ni de trato fácil"

Brahim

Fuentes de máxima solvencia detallan a El Confidencial Autonómico los motivos de salida de Brahim Ghali del hospital de Logroño: "estaba muy vigilado, pero el miedo aquí, en el hospital, no era a que se escapase, sino a que los marroquíes atentasen contra su vida". "Los marroquíes", en este contexto, hace referencia a los Servicios de Inteligencia del Reino Alauita.

"Logroño es una capital de provincias, pero el Hospital San Pedro es enorme. Tiene varias puertas de entrada y salida y resulta muy difícil de acotar. De los tres hospitales de la comunidad es el más nuevo. Fue construido en 2007 y tiene más de 400 habitaciones individuales", indican los referidos interlocutores, que también describen la "inquietud" por parte de sanitarios y equipos de transporte a que sucediese cualquier atentado. "Visto la crisis política en Ceuta, ¿qué podría llegar a suceder aquí?", era la pregunta que recorría la mente de muchos trabajadores del hospital, aliviados ya tras la partida voluntaria del paciente, pese a no estar recuperado al 100% de su infección por COVID.

Ghali llegó con su propio médico, que ha sido el principal encargado de velar por su salud. También estaba acompañado por Salem Lebsir, su número dos en el Frente Polisario. Ghali estaba hospedado en la tercera planta del hospital y su comportamiento con el personal sanitario español, según las referidas fuentes, ha sido "desagradable". "Ha llegado a escupir a las enfermeras. A pesar de todo lo que se estaba haciendo por él, no era agradecido, ni de trato fácil", precisan los referidos protagonistas.

Perplejidad entre los logroñeses

En cuanto al servicio de vigilancia que le rodeaba, este ha ido aumentando sobre la marcha. A su llegada no contaba con protección alguna, pero, visto el desarrollo de los acontecimientos, especialmente a partir de que su estancia en España se hizo pública, el Ministerio de Interior ha desplegado un servicio de contravigilancia que no ha parado de crecer.

"Cuando Ghali aterrizó en el aeropuerto militar de Zaragoza, ya estaba esperándole una ambulancia que había sido enviada desde Logroño. La impresión es que el Concha Andreu, la presidenta autonómica, recibió órdenes directas de Pedro Sánchez de que se hiciera cargo del paciente. Todo esto, en Logroño, resulta chocante... La impresión es que al PSOE se le ha ido de las manos. Por desconocimiento e imprudencia no han visto venir una crisis de semejante proporciones. Por cierto, entró con identidad falsa, cierto, pero el pseudónimo era Mohamed Abdelall".  

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