Galicia

Margarita Robles elimina las calles franquistas del Arsenal de Ferrol

Elige denominaciones como Juan Sebastián de Elcano, la nao Santa María de Colón, y Ana de Sotomayor, para sustituir a marinos que se unieron a la sublevación militar de 1936

Vista aérea de la zona del Arsenal de Ferrol.
photo_camera Vista aérea de la zona del Arsenal de Ferrol.

El Ministerio de Defensa da un giro en su política de Memoria Histórica relacionada con la Guerra Civil de 1936 y la dictadura franquista. Tras resistirse durante un tiempo a la presiones de colectivos antifranquistas, ha decidido cambiar los nombres de las calles internas del Arsenal de Ferrol.

Un grupo de militares retirados y en activo que habían firmado el “Manifiesto en contra del franquismo en las Fuerzas Armadas” enviaron una carta al ministerio y a altos mandos de la Armada, en 2019, en la que solicitaban que se cumpliera la Ley de Memoria Histórica para eliminar del Arsenal de Ferrol denominaciones que supone un homenaje a militares y buques del bando sublevado de la Guerra Civil.

Hasta ahora, Defensa se había negado a ello. En una respuesta parlamentaria, aseguró que “al amparo de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura, se revisaron los nombres, los actuales recuerdan a miembros de la Armada o buques con vinculación con la ciudad de Ferrol y con la Armada”.

Eso sí, dejaba abierta una puerta al añadir que “el Gobierno ha aprobado un anteproyecto de Ley de Memoria Democrática, en el que se incluyen nuevas previsiones respecto a las cuestiones planteadas”.

En esa respuesta, el ministerio confirmaba que “las calles del Arsenal de Ferrol tienen los nombres de Almirante Fernández Martín, Soldado Lois, Almirante Vierna, Salvador Moreno, Marqués de Alborán, Cándido Pérez, González-Llanos, Crucero Baleares y Almirante Honorio Cornejo”, todos los nombres denunciados por esa plataforma de militares “antifranquistas”.

Pues bien: ahora el Ministerio ha decidido cambiar esos nombres. No lo reconoce como tal, pero acaba de aprobar nuevas denominacionespara esas nueve vías del interior del Arsenal de Ferrol, una de las principales bases navales de la Armada.

Margarita Robles firmó este jueves 17 de marzo la Resolución 421/04574/22, de 17 de marzo, por la que se aprueba la denominación de ocho calles y de una plaza del Arsenal de Ferrol.

En dicha resolución no se hace en ningún momento mención al franquismo, a la Guerra Civil y a la Ley de Memoria Histórica.

Sí incluye un preámbulo amplio, en el que se explica que “la Armada siempre ha recordado el valor y el mérito de sus hombres y mujeres de reconocido e indiscutido prestigio, antes y ahora, así como las gestas llevadas a cabo a bordo de sus buques, bautizando a sus unidades con los nombres de aquellos cuyas proezas son merecedoras de reconocimiento para el conjunto de los españoles de todos los tiempos”.

Esa última referencia a personas “cuyas proezas son merecedoras de reconocimiento para el conjunto de los españoles de todos los tiempos” puede entenderse como una forma de explicar por qué se cambia el nombre a calles que ahora estaban en cuestión desde ciertos partidos políticos (incluido el PSOE hace años) y entidades.

La idea de Defensa ha sido “optimizar la eficiencia en la organización del Arsenal de Ferrol que permita una mejor identificación de la situación física de sus diferentes organismos, unidades y servicios”, y aplicando los criterios anteriormente expuestos, ha considerado “conveniente denominar algunas de sus calles, así como una plaza, con los nombres de héroes y buques que han destacado a lo largo de la historia de la Armada Española”.

El ministerio ha optado por retroceder en el tiempo y acudir a figuras históricas y buques menos polémicos. Ha elegido como nombres para las nuevas calles “Juan Sebastián de Elcano” (vasco que circunnavegó la Tierra hace 500 años), su “Nao Victoria”, y la “Nao Santa María” del primer viaje de Cristóbal Colón a América.

También va a homenajear la “Galera La Loba”, la nave capitana que mandó Álvaro de Bazán en la batalla de Lepanto.

Otros nombres elegidos son “Ana de Sotomayor”, “Galeón Santiago de Oliste”, “Corbeta Atrevida” y “Fragata Acorazada Numancia” (el primer buque acorazado en dar la vuelta al mundo), como el marino Jorge Juanpara una plaza.

 

En fechas recientes, los denunciantes de las calles "franquistas" acudieron a la Fiscalía para intentar forzar al Ministerio de Defensa a cambiar los nombres. Eso sí, ellos proponían nombres de militares fieles a la República para sustituir las denominaciones anteriores.

Los nombres que se eliminan

Salvador Moreno fue un marino de Ferrol que participó en la Guerra Civil en el bando sublevado. Al acabar el conflicto, Franco lo nombró ministro de Marina.

El Ayuntamiento de Pontevedra eliminó el nombre de Salvador Moreno de la calle donde estaba ese mismo colegio, y Defensa lo cambió hace meses. Quedaba su nombre en el callejero propio del Arsenal de Ferrol.

Otras denominaciones también hacen referencia a militares y a buques que participaron en la Guerra Civil de 1936-1939 en el bando sublevado. Es el caso del “Soldado Lois”: Manuel Lois García era infante de Marina, embarcó en octubre de 1936 en el crucero ‘Baleares’ y murió en el combate del cabo Cherchel en 1937, cuando sufrió graves quemaduras al evitar que una caja incendiada hiciera explotar otra de proyectiles. Murió la noche siguiente y fue condecorado con la Medalla Naval individual y con la Cruz laureada de la Real y Militar Orden de San Fernando.

Ese buque, el crucero ‘Baleares’, y su almirante, el almirante Vierna, tienen también calle propia en el arsenal de Ferrol. El ‘Baleares’ fue ensalzado por el banco sublevado y la dictadura franquista como un símbolo de su heroísmo en la Guerra Civil.

El almirante Honorio Cornejo Carvajal fue ministro de Marina en la dictadura de Miguel Primo de Rivera, y tras estallar la Guerra Civil, fue encarcelado en el Madrid republicano y murió en la cárcel en 1937.

Pedro Fernández Martín sí participó en la guerra, en el bando sublevado, y fue ascendiendo mientras prestó servicio en distintos buques a lo largo de la contienda. También fue enviado por el régimen a colaborar con la Kriegsmarine, la marina de guerra de Adolf Hitler.

El Marqués de Alborán, Francisco Moreno Fernández, se unió a la sublevación contra el gobierno del Frente Popular y a los pocos días fue nombrado “Jefe de la Flota Nacional, cargo que desempeñó hasta el final de la guerra”.

Cándido Pérez -cuyo nombro bautizó un patrullero de la Armada- fue un alférez maquinista fusilado por las tropas republicanas durante la Guerra Civil tras ser apresado en Bilbao.

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