Extremadura

1.000 millones de inversión privada para Extremadura, 5.000 millones de inversión pública para Cataluña: el vasallaje político que Fernández Vara tributa a Pedro Sánchez

Un cúmulo de presiones e intereses políticos tumbaron un PERTE que hubiera transformado el futuro de la comunidad extremeña

secretario_general_psoe_extremadura_presidente_junta_extremadura_guillermo
photo_camera Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, y Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España, ambos en un mitín del PSOE

La pugna entre comunidades por ver en qué autonomía se construiría la primera fábrica de baterías para automóviles en España —uno de los grandes proyectos industriales impulsados con los Fondos Europeos Next Generation— ya tiene ganador: Cataluña. La ministra Reyes Maroto anunció el pasado marzo que la inversión se canalizará a través de un consorcio público-privado y que estará “cerca” de Martorell, la localidad barcelonesa de la que se habló desde un primer momento.

La gran damnificada en la pugna ha sido Extremadura, dado que esta región a priori reunía mayores condiciones para recibir la inversión. En la comunidad abundan los yacimientos de litio —las baterías se fabrican con este mineral base, al que ya se le conoce con el sobrenombre de oro blanco— y, además, padece un histórico déficit de progreso económico que la ubica en el vagón de cola de España. Pero la inversión pública, sin embargo, no ha viajado para la región extremeña. Los fondos han sido destinados a Martorell y se canalizarán en forma de Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica, los famosos PERTEs, que en esta operación en concreto unen al Estado español con VW-Seat e Iberdrola.

Fuentes solventes explican a El Confidencial Autonómico el motivo del destino final del dinero: “Entre Cáceres y Badajoz aportamos diez diputados al Congreso. Solo por la provincia de Barcelona el PSC aporta quince”. Estas mismas fuentes detallan los entresijos de la fallida operación política extremeña: “Fernández Vara sabe que no tiene nada que hacer contra Cataluña y, además, ni puede ni quiere enfrentarse a Pedro Sánchez. Lo que le ha sucedido a Susana Díaz es todo un aviso a navegantes”.

Freno y marcha atrás 

Mientras que Sánchez no tiene los resortes del PSOE para realizar presión sobre la Xunta, donde gobierna Núñez Feijóo —Galicia era una de las comunidades que también lucharon por esta inversión—, estos mismos interlocutores desvelan reiteradas llamadas desde Moncloa a Mérida para que la Junta “se estuviera quieta”. “Y Vara, con tal de no molestar a Sánchez, se la enfunda con la calderilla”, precisan los interlocutores.

La “calderilla” a la que hace referencia estas fuentes son las dos fábricas que la empresa Phi4tech construirá en Extremadura: una factoría de celdas de batería en la ciudad de Badajoz, más una factoría de cátodos en algún lugar todavía por determinar en la provincia de Cáceres.   

A estas dos fábricas estará unida la explotación del yacimiento de litio de Las Navas en Cañaveral, Cáceres, que será llevada a cabo por la empresa Tecnología Extremeña del Litio, participada al 75% por la australiana Infinity Lithium y al 25% por Valoriza Minería, filial de Sacyr. La operación, asimismo, incluye la reapertura de la mina de níquel de Aguablanca en Monesterio, Badajoz.

“Aunque todo este proyecto empresarial se presentó en Mérida, en la sede de la presidencia de la Junta, el 100% de la inversión, que ronda los 1.000 millones de euros, será con capital privado. Mientras la inversión del PERTE para Martorell ronda los 5.000 millones”, lamentan las fuentes extremeñas.

Comentarios
Somos ECD
¿Buscas un medio de información libre, que no se casa con nadie?