Estado Autonómico

Pedro Sánchez exige que las autonomías le pidan “por aclamación” la retirada de las mascarillas para que no le culpen si hay rebrotes

Ha encargado a la ministra Darias que logre un acuerdo unánime en el Consejo Interterritorial. Sanidad no está segura de que no se vaya a producir una séptima ola en mayo

Pedro Sánchez
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Pedro Sánchez busca con la retirada de las mascarillas que no le puedan echar la culpa si hay rebrotes, al igual que está culpando a Putin de la subida de precios. Moncloa persigue que la medida que ha planteado Sanidad a las autonomías sea apoyada “por aclamación”, con el fin de compartir responsabilidades ante la posibilidad de que se dispare una séptima ola del Covid.

Tal y cómo se contó en ECD, Sánchez ha llegado a la conclusión de que la pandemia de coronavirus no había podido derrotarle, y tampoco el resto de emergencias que han castigado al país, pero lo que sí podía acabar con él es la guerra de Ucrania y sus consecuencias.

Ese análisis explica las decisiones que ha ido tomando últimamente, incluyendo sobre todo el plan anticrisis, presentado hace dos semanas ante los empresarios y después en el Pleno del Congreso.

Dicha sesión en el Parlamento sirvió también para desvelar cuál va a ser, de ahora en adelante, el principal argumento de respuesta del presidente cuando le echen en cara cualquier problema y le pidan responsabilidades: la culpa será de la invasión rusa de Ucrania por parte de Vladimir Putin.

Propuesta para retirar las mascarillas

Siguiendo con esa estrategia, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha propuesto a las comunidades autónomas flexibilizar el uso de las mascarillas en interiores a partir del próximo 19 de abril, pasadas las fiestas de Semana Santaaunque seguirá siendo obligatoria en algunos ámbitos como centros sanitarios y sociosanitarios y en el transporte.

Cataluña, Madrid y Andalucía ya habían pedido al Ministerio que se implantase un calendario de retirada paulatina de las mascarillas obligatorias en los colegios, tal y como propusieron los pediatras como primer paso para levantar la obligación de llevarlas en todos los espacios interiores, aunque después la Junta de Andalucía ha vuelto a apelar a la “prudencia”.

Que se lo pidan “por aclamación”

Según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes del Consejo Interterritorial de Salud, el Gobierno ha decidido dar “algo de tiempo” a las autonomías, para ver cuántas se suman a la iniciativa, anunciada por la ministra Darias, de eliminar la obligatoriedad del uso de mascarillas en interiores.

El motivo, explican, es que Pedro Sánchez ha exigido que los consejeros de Sanidad le pidan “por aclamación” retirar la única restricción anticovid común en toda España que queda por levantar, una medida que había resultado eficaz para frenar los contagios en las diversas olas del coronavirus.

Que no le echen la culpa si hay rebrotes

Sánchez busca un consenso que, hoy por hoy, Moncloa y el Ministerio de Sanidad consideran que no se da. La cuestión es importante, porque el equipo del presidente persigue a toda costa evitar el desgaste y que le echen la culpa si se producen rebrotes en las semanas siguientes al levantamiento de todas las restricciones.

Por ello, Pedro Sánchez ha encargado a la ministra Darias que logre un acuerdo unánime en el Consejo Interterritorial, antes de aprobar la medida en el Consejo de Ministros.

Por lo pronto, fuentes próximas a Sanidad admiten a ECD que, en el Consejo Interterritorial de Salud del pasado miércoles, el último que se ha celebrado, no hubo una mayoría de consejeros autonómicos que solicitara la retirada de la mascarilla en interiores.

A ese argumento se agarran en Moncloa: exigen una petición generalizada (como la última declaración del estado de alarma), o Sánchez no tomará –ni asumirá- esa drástica decisión.

Hay riesgo de una séptima ola en mayo

Detrás de esa “prudencia”, reconocen altos cargos de Sanidad, se encuentra la advertencia de los técnicos del departamento que dirige Carolina Darias al resto del Gobierno diciendo que no hay certeza de que no se vaya a producir una séptima ola del Covid en mayo, tan solo unas semanas después de haber aprobado eliminar las mascarillas.

En el equipo de Fernando Simón no se ocultan los temores a la expansión de nuevas cepas de Covid-19 que ya están apareciendo en distintos puntos de Europa, y que se basan en las variantes Ómicron Ómicron silenciosa. Una combinación que choca con optimistas previsiones que se lanzan públicamente desde el Ejecutivo.

Algunos epidemiólogos han comenzado a vaticinar también que existe una amenaza clara: Ómicron II, que ha generado una séptima ola en muchos lugares de Europa y de la cual en España los casos crecieron un 35% la semana pasada. 

Advierten de que la llegada de esta variante puede pillar a la sociedad con la inmunidad baja, y volver a disparar los contagios, tras una desbocada variante Ómicron que ha azotado con fuerza en los últimos meses.

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