Estado Autonómico

Moncloa se mantiene en silencio con las vacaciones de Pedro Sánchez para evitar escraches

No ha dado a conocer cuándo llegó a Doñana, ni cuántos días va a permanecer fuera de Madrid, ni si le acompañan familiares y amigos. Se ha descartado cualquier acto público

Pedro Sánchez
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Las navidades de este año vuelven a ser complicadas para todos los españoles por el Covid, y Pedro Sánchez no es una excepción. El presidente se enfrenta a la explosión de la variante ómicron, que ha provocado el mayor pico de contagios de la pandemia. Una circunstancia que no se ha pasado por alto en Moncloa a la hora de diseñar las vacaciones.

Según ha podido comprobar Confidencial Digital, Presidencia del Gobierno se resiste a informar cuándo comenzó las vacaciones el presidente, cuándo las terminará -el primer Consejo de Ministros tras el parón navideño no está previsto hasta el 11 de enero-, y cuántos días va a permanecer fuera de Madrid.

Tampoco se ha comunicado públicamente si acompañan a Sánchez estos días familiares y amigos, por más que se dé por bueno que junto a él se encuentran su mujer, Begoña Gómez, y sus dos hijas.

Tras decidir pasar la Nochebuena en la finca toledana de Quintos de Mora, lo único que ha trascendido hasta ahora es que Pedro Sánchez ha escogido como destino para su descanso el Palacio de las Marismillas, una residencia propiedad de Patrimonio del Estado situada en el Parque Nacional de Doñana.

La residencia se encuentra totalmente alejada de miradas ajenas, ya que para llegar a ella es necesario recorrer una playa y utilizar una barca. Por carretera, no se puede acceder. Presumiblemente, Sánchez permanece allí encerrado junto a sus más allegados.

El plan diseñado, según ha podido conocer ECD, pasa por que el presidente regrese a Madrid en las próximas horas para, el día 6, acudir a la Pascua Militar junto al rey Felipe VI. El viernes 7 ha convocado el primer comité federal del PSOE del año.

Temor al rechazo de la opinión pública

En el equipo del jefe del Ejecutivo explican que, con esta reserva, se quiere preservar la intimidad de la familia. Y aducen también motivos de seguridad.

De hecho, en Presidencia no han llegado a confirmar oficialmente que Pedro Sánchez se haya tomado unas jornadas libres tras el balance del año que protagonizó el pasado miércoles en Moncloa. En cambio, ECD pudo adelantar hace ya dos semanas que el Gobierno tenía previsto tomarse diez días de vacaciones pese al descontrol del Covid.

En el equipo de máxima confianza del presidente del Gobierno se ha rechazado anunciar antes de tiempo sus vacaciones también por temor a un rechazo de la opinión pública. Sobre todo ante la situación generalizada de rebrotes de coronavirus por toda España.

Esquivar las protestas de los ciudadanos

Fuentes del entorno de Pedro Sánchez aseguran a ECD que Moncloa ha decidido “jugar al despiste”, por el sistema de no concretar con demasiada exactitud los pasos del presidente en cada momento, con el fin de sortear posibles protestas, escraches y abucheos por parte de ciudadanos, que desconocen cuando llega a un destino y cuándo se va.

El despliegue de estas jornadas de vacaciones no se ha improvisado. Ha sido calculado con detalle. Las consignas vienen recogidas en una estrategia diseñada por el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Óscar López, y el ministro Félix Bolaños.

Desgaste de imagen

Como en las pasadas vacaciones de verano, se ha buscado que la imagen del líder del PSOE sufra el menor desgaste posible en sus días de descanso, en un momento en el que la popularidad de Sánchez se encuentra en horas bajas, hasta el punto de que ha llegado a ser fuertemente abucheado en alguno de sus desplazamientos por España en los últimos meses.

La situación es delicada, y los ciudadanos toleran muy mal en estos momentos cualquier exceso.

Para el conjunto del Gobierno, el plan, sintéticamente, se resume en tres ideas clave: “Vacaciones sí, pero con los ministros dando la cara todos los días en la prensa y nada de fotos robadas en cenas navideñas”.

Poca vida social y actos públicos

Las fuentes conocedoras de la estrategia monclovita revelan a ECD que uno de los principales consejos de los asesores de Sánchez ha sido reducir al mínimo la vida social del presidente en actos públicos: evitar cualquier fiesta y sarao de perfil polémico.

Se busca que sea especialmente “discreto en el descanso” y huir de fotografías. Hay “pánico” a instantáneas robadas por reporteros gráficos que puedan resultar negativas para la imagen del presidente con la situación delicada que atraviesa el país.

Así se justifica el hermetismo sobre la actividad diaria del presidente y su familia dentro del Palacio de las Marismillas. El plan contempla “pasar unos días alejado de las cámaras y los micrófonos”, sin apenas comparecencias públicas. Se ha decidido optar por el silencio y marcar distancias.

En esta ocasión, en ese marco del ‘perfil bajo’ que se ha decidido dar al descanso del jefe del Ejecutivo, fuentes próximas al presidente confirman a ECD que se ha descartado cualquier visita oficial a Doñana y tampoco se mantendrán los habituales encuentros con alcaldes socialistas de la zona.

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