Estado Autonómico

El gobierno de Sánchez ni confirma ni desmiente la alerta del CNI

Las llegadas de inmigrantes a las costas de Almería, Murcia, Ibiza y Formentera han bajado un 36% en lo que va de año

Imagen de archivo de una patera localizada en aguas próximas a Almería.
photo_camera Imagen de archivo de una patera localizada en aguas próximas a Almería.

El siempre difícil equilibrio diplomático que mantiene España frente a los vecinos del sur, Marruecos y Argelia, enfrentados entre sí, se rompió hace meses cuando el gobierno marroquí desveló una carta de Pedro Sánchez a Mohamed VI en la que el presidente español respaldaba el plan de autonomía para el Sáhara Occidental, como la opción más realista para la antigua colonia española, y no un referéndum de autodeterminación. 

La carta supuso un giro histórico en la posición de España sobre el contencioso saharaui. Consiguió cerrar la crisis bilateral existente con Marruecos, por acoger en un hospital de Logroño al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, pero enfureció al Polisario y a su aliado histórico, Argelia.

Tratado de amistad suspendido

Las autoridades argelinas reaccionaron a principios de junio. Anunciaron que suspendían el tratado de amistad firmado entre Argelia y España hace casi dos décadas. 

De inmediato, saltaron las alarmas por las consecuencias: el posible recorte argelino al gas que suministra a España, coincidiendo justo con las tensiones con Rusia por la guerra en Ucrania.

Avalancha de pateras

Pero, además, Confidencial Digital reveló otra derivada. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) elevó un informe al Gobierno en el que advertía de que había detectado indicios de que las autoridades argelinas podrían abrir el flujo de la inmigración ilegal, de forma que una avalancha de pateras comenzara a llegar a las costas españolas más cercanas a ese país norteafricano: las deAlmería, Murcia, Alicante y las Islas Baleares (principalmente Ibiza y Formentera).

La alerta del CNI apuntaba que se podrían llegar a recibir en esas zonas hasta 10.000 inmigrantes ilegales, llegados en pateras desde Argelia. En los días posteriores a la ruptura del tratado de amistad arribaron desde Argelia más de 300 sin papeles a Almería, Murcia y Baleares, la mayoría de nacionalidad argelina, pero también un número significativo de sirios.

El PP pide datos

Días después de la noticia publicada por ECD, el diario local Periódico de Ibiza y Formentera publicó una información muy similar, citando fuentes de inteligencia que aseguraban que el CNI había elevado ese aviso sobre una posible avalancha de pateras.

Estas noticias llevaron a varios diputados del Partido Popular en el Congreso, incluidos dos de la circunscripción de Baleares, a registrar una batería de preguntas parlamentarias para que el Gobierno diera explicaciones sobre esta alerta.

Las preguntas iban dirigidas a varios ministerios implicados en la gestión de la inmigración irregular, como son Interior, por un lado, e Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, por otro.

Pedían confirmación de la existencia del informe del CNI, inquirían si los medios desplegados en esas provincias e islas eran suficientes para atender los flujos migratorios procedentes de Argelia, y preguntaban si el Gobierno tenía previsto algún plan especial para reaccionar a la llegada creciente de pateras desde las costas argelinas.

Un 36% menos hasta el 7 de septiembre

ECD ha consultado varias respuestas escritas que ha dado el Ejecutivo a estas preguntas parlamentarias del Partido Popular.

Están fechadas el 23 de septiembre, si bien aportan datos cerrados a 7 de septiembre, es decir, tres meses después de que Argelia rompiera el tratado de amistad con España, a principios de junio.

Según los datos suministrados por el Gobierno, entre el 1 de enero y el 7 de septiembre llegaron por mar a Formentera, Ibiza, Murcia y Almería (no incluye Alicante) un total de 3.831 inmigrantes ilegales.

“En 2021, a esos mismos destinos y en igual fecha, llegaron 6.001 inmigrantes”, añadía el Gobierno, y concluía que, “por tanto, en 2022 han llegado 2.170 inmigrantes menos que en 2021 a fecha 7 de septiembre”, lo que supone un 36% menos.

Por provincias

Incluso desglosa los datos por provincias, que muestran una caída generalizada en la llegada de inmigrantes ilegales. Almería ha recibido 2.237 este año, hasta el 7 de septiembre. En el mismo período del año pasado fueron 3.859.

En Murcia también han caído las llegadas de sin papeles: de 1.915 entre enero y el 7 de septiembre de 2021, a 1.372 en 2022.

Las dos islas del archipiélago balear más cercanas a Argelia, Ibiza y Formentera, mantienen cifras muy similares, con pequeños descensos: de 225 a 222 en Ibiza, y de dos a cero en Formentera.

Repunte en los días posteriores

Estos datos abarcan desde el 1 de enero hasta el 7 de septiembre. Por tanto, incluyen meses en los que no se había desvelado aún el respaldo de Pedro Sánchez al plan de Marruecos para el Sáhara Occidental (que ocurrió en marzo), y en los que Argelia todavía no había adoptado represalias contra España (a principios de junio).

Sí es cierto que en junio, en la semana posterior a que Argelia suspendiera el tratado de amistad con España, se detectó un repunte: llegaron más de 300 inmigrantes en patera a Baleares, Almería y Murcia, procedentes de Argelia.

Se interceptaron en torno a 30 embarcaciones, sobre todo en las fechas en las que se había recrudecido el conflicto diplomático entre Madrid y Argel. 

En Baleares se notó especialmente, con la llegada de seis pateras, una cifra elevada, y un total de 113 extranjeros.

Pero esos primeros avisos de alerta no parecen haber tenido continuidad en una avalancha sostenida en el tiempo de cientos de pateras que llevaran a las costas españolas a miles de argelinos y de extranjeros de otras nacionalidades.

Interior ni confirma ni desmiente

Cabe añadir que en una respuesta anterior, de 17 de agosto, el Gobierno despachó una pregunta sobre esa alerta del CNI señalando que “no le corresponde al Ministerio del Interior confirmar o desmentir las informaciones que pudieran publicar los medios de comunicación, de cuya veracidad se han de responsabilizar los mismos”.

Acompañó esa respuesta con datos sobre la “Operación Verano 2022” por parte de la Secretaría de Estado de Seguridad, que afectaba a las comunidades autónomas de Baleares, Andalucía y Murcia, desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre.

Como en años anteriores”, subrayó Interior, “la Policía Nacional y la Guardia Civil proceden durante los meses de verano a reforzar las plantillas actuales en las zonas de actuación determinadas en la Instrucción”.

Al despliegue por el verano se podría añadir “el despliegue de otras unidades distintas a las contempladas y dependientes de los organismos centrales, al objeto de atender las necesidades de seguridad si se considerara necesario. Además, colaboran en la Operación Verano diversas unidades especiales como TEDAX/NRBQ y Guías Caninos, así como medios aéreos, que complementarán la acción presencial policial en todo el territorio afectado en la citada Operación”.

Cae la inmigración ilegal

El último informe quincenal del Ministerio del Interior sobre inmigración irregular abarca hasta el 30 de septiembre. Desde el 1 de enero hasta ese día, habían llegado de forma ilegal 23.197 extranjeros por vía marítima y 5.532 por vía terrestre, un 19,3% menos que en el mismo período del año anterior.

Las llegadas por vía marítima a la Península y a Baleares han caído un 36,2%, de 13.320 a 8.497.

Curiosamente, si se toman los datos sólo hasta el 31 de mayo, justo antes de que Argelia suspendiera el tratado de amistad con España y el CNI lanzara su alerta, entonces la tendencia era la contraria: había subido un 15,8% la cifra de inmigrantes ilegales, si bien las llegadas por vía marítima a la Península y Baleares ya descendían un 35,5%.

Estos datos abarcan toda España. En los que se refieren a Península y Baleares hay que tener en cuenta que no sólo incluyen la “ruta argelina”, que afecta al sureste peninsular y a las Islas Baleares (sobre todo a Ibiza y Formentera), sino también las pateras que salen de la costa norte de Marruecos y llegan a las playas o son interceptadas en aguas de Granada, Málaga, Cádiz y Huelva.

Ghali y la avalancha de Marruecos a Ceuta

La posibilidad de que las fronteras españolas se vieran afectadas por las represalias argelinas no era una hipótesis remota.

Un año antes, en mayo de 2021, más de 6.000 personas desbordaron a pie y a nado los espigones y vallas que separan Ceuta de Marruecos. Se desató una crisis sin precedentes, que obligó al Gobierno de Ceuta y a la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma a pedir al Ejército de Tierra refuerzos para apoyar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional en las fronteras, ya que se estaban viendo desbordadas.

Esa marea humana que invadió Ceuta se interpretó como una represalia, un primer aviso de Marruecos, furioso porque España hubiera acogido en secreto a un enemigo, como era Brahim Ghali, líder de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática.

Una llegada secreta

Ghali había llegado en un avión a España desde Argelia, para ser tratado por Covid-19 en un hospital de Logroño. La entrada, que se coordinó entre servicios secretos y cuya revelación se achacó al espionaje, ha dado más de un dolor de cabeza a los ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores (incluida la ex ministra González Laya), al Ejército del Aire y a la Policía Nacional por su papel en esa operación.

Esa crisis fue una muestra del complicado equilibrio que trata de mantener España entre Marruecos, Argelia y el Sáhara Occidental, y de las consecuencias que puede sufrir nuestro país en forma de avalanchas masivas de inmigrantes ilegales.

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