Estado Autonómico

Empleados de bancos y comercios seguirán utilizando la mascarilla para atender a los clientes vulnerables

Las empresas les han argumentado que están expuestos a un “contacto continuado con los usuarios en espacios cerrados sin poder guardar la distancia de seguridad”

Clientes en el interior de una tienda con mascarilla
photo_camera Clientes en el interior de una tienda con mascarilla

Este miércoles se levanta la obligatoriedad de utilizar mascarilla en interiores. El Gobierno considera que ya no es necesaria para controlar la pandemia. Sin embargo, esto no quiere decir que este sistema de protección vaya a desaparecer por completo. Por ejemplo, bancos y comercios la mantendrán para atender a los clientes vulnerables

Hay que recordar que ahora serán las empresas las que decidan qué quieren hacer con la mascarilla en el interior de sus edificios.

En concreto, lo evaluará el departamento de riesgos laborales. Es decir, se trata de buscar la forma de convivir con un virus que continúa muy presente, pero, al mismo tiempo, hacerlo desde una nueva realidad en la que los índices de vacunación han reducido el riesgo.

Por lo tanto, cada empresa deberá tener “un criterio técnico basado en una evaluación de riesgo” y será también “responsable de adoptar las medidas oportunas”. En base a esta evaluación se darán excepciones, especialmente en aquellos lugares de trabajo con escasa ventilación o en los que sea imposible mantener las distancias de seguridad.

Mantendrán la mascarilla

Según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes del sector, bancos y comercios seguirán el criterio marcado por el Gobierno, eliminando la obligatoriedad de las mascarillas en sus oficinas de trabajo.

Sin embargo, recomendará a sus empleados llevarla puesta en algunas situaciones excepcionales. Por ejemplo, en el caso de personas vulnerables, cuando tengan contacto continuado y directo con clientes, o cuando se presenten síntomas respiratorios compatibles con la covid-19.

Les han insistido en que están expuestos a un “contacto continuado con los usuarios en espacios cerrados sin poder guardar la distancia de seguridad”

No afectará a los clientes

Las empresas deciden sobre sus trabajadores, pero no sobre los clientes, que no estarán obligados a llevar tapabocas.

En ambos sectores defienden que el optimismo no debe llevar a una relajación absoluta de las medidas. Han acordado que las empresas mantengan las recomendaciones de salud pública e higiene que ya se habían adaptado hasta que se haya superado totalmente esta situación.

 “Las empresas son las primeras conscientes de las alteraciones que supone la incidencia del virus y el impacto de una nueva ola”, afirman.

“Es una cuestión de evaluación; no tiene que ser un criterio o un capricho de la empresa en el marco de un ahorro. Se trata de proteger la salud: si protegemos la salud protegeremos la economía y la actividad en este país”, insisten.

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes