Comunidad Valenciana

Peñíscola ya ha multado a más de 40 compradores del “top manta”

La ordenanza municipal sancionará a los vendedores y a los compradores por igual, con multas que pueden llegar a 1.500 euros

Peñíscola.
photo_cameraPeñíscola.

Peñíscola, en la provincia de Castellón, tiene durante el invierno 7.800 habitantes, pero en verano supera los 100.000. Atrae decenas de miles de visitantes al famoso castillo del Papa Luna y el casco antiguo, y a muchos miles de veraneantes por sus 6 kilómetros de playas muy cuidadas.

Es una ciudad que vive del turismo y que, desde el ayuntamiento, se facilita como prioritario  cuanto pueda favorecer el atractivo y la economía del municipio, con sus hoteles, tiendas, restaurantes, etc. De hecho, el ayuntamiento viene incrementando la promoción turística de Peñíscola en ferias y congresos internacionales, apreciándose un aumento del turismo de mayor poder adquisitivo, también en Semana Santa.

El ayuntamiento aprobó una Ordenanza de Convivencia Ciudadana que sanciona a los vendedores del “top manta” y también a los compradores, ante el auge de la venta del “top manta” en el Paseo Marítimo y en las playas, que “no sólo se nutre de venta de refrescos, gorras y gafas de sol, sino también de piezas falsificadas de marca”, comenta un comerciante a El Confidencial Autonómico.

Aumentan las multas a compradores

Según ha sabido este digital, en este verano la policía ya ha multado a 46 compradores del “top manta”. Cuando se aprobó hace unos años la ordenanza, se preveía que la policía advertía previamente al comprador de que no podía comprar, pero se le multaba si insistía en ello, y la multa era desde 50 euros hasta 750 euros. Ha ido a más la sanción,  y también el número de personas sancionadas, y ahora puede llegar a 1.500 euros la multa si hay reincidencia.

El alcalde de Peñíscola, Andrés Martínez, lo tiene claro, y lo ha recordado a ECA: “sin compradores no habría ‘top manta’, es evidente, y la venta ilegal perjudica a los comercios de la ciudad, que pagan sus impuestos y a veces ven disminuir o peligrar su propio establecimiento”.

Desde el consistorio siguen tomando medidas para evitar la venta del “top manta”, y este año “hemos instalado 25 postes informativos para la concienciación ciudadana contra la venta ilegal”.

Turismo de calidad

Además de defender a los comercios de la ciudad, el ayuntamiento está empeñado en esta lucha contra la venta ilegal  “por la calidad del turismo que viene y vendrá a Peñíscola, que se basa en el turismo familiar de clase media, pero también va destacando  la captación de turismo internacional de países como Austria o Francia, y queremos un turismo de  calidad y no persecuciones por el Paseo o las playas, que daña la imagen, y también sorprende a niños”. “Se da una imagen tercermundista con el top manta”, añaden.

Así como los comerciantes apoyan totalmente estas medidas municipales – “vivimos de los ingresos en tres meses”, expresan a ECA -, entre los habitantes de Peñíscola y turistas hay diversidad de opiniones. “Todos sabemos la situación irregular y de nulas condiciones laborales de los vendedores manteros, pero ¿de qué van a vivir? y, además, ¡te ofrecen bebidas, gorras, gafas de sol, a un precio muy tentador!”, exponen  unos turistas a este digital. Otros defienden plenamente las medidas municipales “por seguridad y defender los comercios que pagan sus impuestos, los puestos de trabajo legales”.

En estos días, los vendedores del “top manta”  recorren el Paseo Marítimo por las tardes, y la playa por la mañana de arriba abajo. “Hace falta más refuerzo policial para evitar la venta ilegal”, señalan desde el ayuntamiento.

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