Comunidad Valenciana

La muerte de los ‘burros anti-incendios’ desata las peticiones de dimisión de la consellera de Agricultura valenciana

El PP ha exigido su cese. La Fiscalía Provincial de Castellón investiga el posible delito de maltrato animal

Elisa Díaz, diputada autonómica del PP
photo_camera Elisa Díaz, diputada autonómica del PP

“Con independencia de la investigación penal en marcha por la denuncia que presenté y como expresa Fiscalía Provincial de Castellón- Sección de Medio Ambiente y Urbanismo – con fecha 2 de noviembre de 2021, para investigar el posible delito de maltrato animal, la consellera de Agricultura, Mireia Mollà, debe dimitir, porque hay múltiples irregularidades en la muerte de los burros, contradicciones entre departamentos de la propia Consellería, falta de informes preceptivos, descontrol, etc.”, ha afirmado a El Confidencial Autonómico la diputada autonómica del PP Elisa Díaz, portavoz de Medio Ambiente.

El verano pasado la Consellería presentó este proyecto de burros anti-incendios en el Desert de les Palmes, parque natural a las afueras de la ciudad de Castellón, y se canceló por la muerte de “no se sabe todavía cuántos burros murieron desnutridos, ni cuántos fueron los burros que intervinieron en el fracasado plan, aunque cueste entender cómo es posible esta ausencia total de información”, afirma la diputada y denunciante.

Aunque incluso circuló la versión de que los burros podían haber sido atacados por jabalís, las fotografías que se difundieron mostraban esqueléticos a los burros.

Gran tensión entre departamentos de la Consellería 

La portavoz popular ha explicado que “desde la propia Conselleria se ha hecho un informe en el que pone en tela de juicio todo lo que se ha hecho porque no se cumple con los requisitos legales de una actividad de ganado extensivo”.

Según ha sabido ECA según fuentes internas de la Consellería, hay un profundo malestar entre los departamentos, unos cargos pertenecientes a Compromís y otros al PSPV, con una guerra política que ha afectado a este asunto, llegando a afirmar que “si se nos hubiera pedido el informe preceptivo a nuestro departamento, ese proyecto no se hubiera puesto en marcha, no tenía los requisitos y garantías necesarios”. La consellera Mollà pertenece a Compromís.

Las irregularidades son numerosas, como ha podido comprobar este digital, hasta en el número de burros: 60, 55, 48 asnos y 5 caballos, 46 adultos y 4 crías, 50, según diversos informes y fuentes.

Desde la Dirección Territorial de Castellón – de la Consellería – ningún veterinario valoró a los animales durante la experiencia piloto ni saben cómo se hizo la retirada tras las muertes y el fracaso del mencionado proyecto en octubre de 2021.

Explicaciones y dimisión de la consellera

“Mollá debe dar explicaciones, asumir las responsabilidades políticas e irse a su casa porque es incapaz de coordinar su propia Conselleria y ha llevado a la muerte a, como mínimo, una decena de burros que, no olvidemos, es una especie protegida”, afirma Elisa Díaz.

Afirma que  “nadie hizo seguimiento de nada. Hay indicios claros de delito animal”. La diputada del PP tiene, desde hace años, vinculación personal con asociaciones en defensa de los animales, y de hecho perteneció hace años al consejo autonómico que las agrupa.

Resulta llamativo que, en este asunto, no se hayan pronunciado las asociaciones protectoras de animales, como ha podido comprobar este digital.

“Opaciad y múltiples contradicciones”

Elisa Díaz ha reiterado la petición de documentación a la Conselleria “ante su opacidad y las permanentes contradicciones. Hay una descoordinación total. Queremos transparencia, claridad, que se investigue hasta el final estos supuestos delitos cometidos de maltrato animal contra la fauna y flora en un espacio natural protegido como es el Desert de les Palmes”.  

La portavoz ‘popular’ ha explicado que la documentación a la que ha tenido acceso demuestra que “el proyecto es de la Consellería. El director del parque alega que es un proyecto de actividad ganadera sin aprovechamiento forestal. Pero no se traslada el expediente a la parte de agricultura y ganadería y sigue en medio ambiente. El proyecto debía cumplir una serie de condiciones y requisitos sobre el estado de los animales y de normativa ambiental que se incumplen de manera sistemática. De haberse comprobado es muy probable que los asnos jamás hubiesen fallecido”.

 Díaz ha señalado las numerosas irregularidades detectadas. “Se trasladaron los animales sin ninguna autorización, incumple el protocolo de recogida de cadáveres, traslado de animales sin ninguna autorización, ningún veterinario valoró a los animales ni saben cómo se hizo la retirada de estos. El movimiento es irregular y se desconoce si llegaron con la información sanitaria de origen. No consta certificado de traslado, cuántos animales volvieron ni cuantos había exactamente”.

Contradicciones sobre el número de burros muertos

Elisa Díaz también ha señalado que “hay numerosas contradicciones sobre el número de burros muertos que hoy todavía se desconoce. No se sabe cuántos han fallecido, ni donde están los cadáveres ni qué se ha hecho con ellos. En el informe de sanidad vegetal dice que el número de animales no concuerda, que son 39 animales no 50. Que la DG pide información a la territorial y dice que es información reservada que no puede dar. En el registro (REGA) constan 39 animales, luego hay una solicitud de traslado con 47 asnos, un informe de veterinarios de Vaersa con 26 presentes, 20 no presentes y 14 muertos”.

“Se actúa mal desde el principio y con demasiadas prisas cuando la actividad resulta ser un desastre”, ha afirmado Díaz.

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