Comunidad Valenciana

El “calvario” de una madre para sacar adelante a su hijo disléxico por negligencias docentes

Lo ha resuelto acudiendo a un logopeda privado que le cuesta 240 euros mensuales

Colegio público de Turis (Valencia).
photo_cameraColegio público de Turis (Valencia).

Una madre de Turís (Valencia) ha sufrido durante más de dos años “las graves negligencias de los docentes y directivos del colegio público de Turís con mi hijo disléxico desde que tenía 6 años – ahora tiene 9 -, hasta el punto de que mi hijo llegó a decirme en las Navidades de hace dos años que quería morir para acabar con el ‘calvario’ que estaba sufriendo en el centro”, tal como ha expresado a El Confidencial Autonómico.

Ante la falta de soluciones que le ofrecían en el único colegio de la localidad – “a mí y a otros alumnos con dificultades especiales que no se les daba solución, de manera que 7 padres optaron también por sacar a sus hijos del colegio de Turís” -, optó por sacar a su hijo del mencionado colegio y “llevarlo a un logopeda de la Universidad Católica de Valencia, que me cuesta 240 euros más los viajes de Turís a Valencia, dos veces a la semana, y cambiarlo a un centro escolar en Godelleta”. Turís está a 42 kilómetros de Valencia.

“Vago” y “no sirves para nada”

“No le hacían exámenes orales, a los que tenía derecho, y hasta su tutora le decía que era un ‘vago’ y ‘no servía para nada’, en vez de ayudarle, y hasta se le castigó con un año sin salir al patio, de lo que no me dijo nada mi hijo”. La tutora hizo anotaciones manuscritas en este sentido en la agenda de este alumno, y la madre ha facilitado a este digital escritos donde se recoge el “calvario”.

Le dijeron a esta madre que su hijo tenía un coeficiente intelectual inferior a 90, “cuando por los test que le hizo un profesional privado tenía un coeficiente intelectual de 130”.

En el centro escolar de Turís le hicieron repetir 2º de Primaria, “separándolo por tanto de su hermano gemelo, que no tiene dificultades de aprendizaje, ésa fue la solución”.

Esta madre habló con la dirección y hasta con el inspector – “llegó a decirme que no sabía qué hacer” -, pero nadie hacía nada “y unos se tapaban a otros: por el bien de mi hijo, lo trasladé de centro, así como a su hermano gemelo, y acudí a medios privados, y ahora obtiene excelentes calificaciones en 3º de Primaria en el centro de Godelleta, sietes, ochos y nueves”.

Esta madre intentó matricular a sus hijos gemelos en un centro concertado próximo pero no obtuvo plaza, y optó por matricularlos en otro colegio público de Godelleta, el único centro escolar de la localidad, “del que sí estoy muy contenta por su profesionalidad”.

“Todo documentado y con grabaciones”

A esta madre, a quien han calificado otros padres como “mami coraje”, no le frenaron los obstáculos, y acudió al Servicio Pedagógico de Educación de la Consellería de Educación valenciana, que “reconoció las graves negligencias que se habían producido, la tutora ha metido la pata”.

No quiere que “esto suceda con otros niños, y por eso tengo todo documentado y con grabaciones, con nombres y fechas, y no descarto la vía judicial”, a la vez que dice “no tener miedo al corporativismo de protegerse unos profesionales a otros”.

De hecho, acudió a la Fiscalía de Menores, “que me atendió con interés y no daban crédito a lo que me ha sucedido con mi hijo, y que si quería presentar una denuncia debía hacerlo ante la Guardia Civil, y hasta me hablaron de que unos a otros se cubrirían y que los responsables ‘irían a por mí’, que estuviera preparada si presentaba la denuncia”, expresa a ECA.

“No estarán muy tranquilos cuando me han preguntado algunos si ya he presentado la denuncia”, afirma, a la vez que “estoy muy contenta de cómo se le ha tratado a mi hijo en el centro escolar público de Godelleta, haciéndole exámenes orales cuando ha hecho falta, y ahora plenamente integrado y con excelente rendimiento escolar”.

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