Cataluña

Invalidaría parte del Código de Consumo de la Generalitat

Un reglamento europeo pone en riesgo la obligación de etiquetar en catalán los alimentos

Entró en vigor el 13 de diciembre y establece que los Estados podrán estipular que se utilice una lengua oficial de la UE, estatus que no tiene el catalán

Cartones de leche etiquetados en catalán en un supermercado.
photo_cameraCartones de leche etiquetados en catalán en un supermercado.

El Código de Consumo de Cataluña obliga desde 2010 a etiquetar en catalán todos los productos que se venden en esta comunidad autónoma. Sin embargo, ahora una norma superior podría acabar con esta obligación que ha provocado numerosas polémicas con muchas grandes compañías.

La alerta proviene de Plataforma per la Llengua, una entidad especialmente implicada en la lucha para que cada vez más productos que se comercializan en Cataluña se etiqueten en catalán. Sus campañas han intentando forzar a que grandes compañías, desde Coca-Cola a McDonald’s pasando por Ikea y el Banco Santander, ofrezcan sus productos y servicios, incluidas sus páginas web, en lengua catalana.

Desde esta asociación explican a El Confidencial Autonómico que el día 13 de diciembre entró en vigor en todos los estados de la Unión Europea el Reglamento Nº 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre información alimentaria facilitada al consumidor.

La importancia de esta norma comunitaria -que se puede leer íntegra aquí- sobre el asunto del etiquetado de los productos alimenticios en catalán se explica por el artículo 15 del reglamento, que entre otras cosas estipula que “en su propio territorio, los Estados miembros en que se comercializa un alimento podrán estipular que las menciones se faciliten en una o más lenguas de entre las lenguas oficiales de la Unión Europea”.

El problema, explican desde la Plataforma per la Llengua, es que por ahora, y a pesar de las reiteradas peticiones de los nacionalistas, el catalán no es una de las lenguas oficiales de la UE.

Sólo afectaría a los productos alimenticios

De esta forma, una interpretación “restrictiva” de este precepto europeo podría acabar con la obligatoriedad que rige en Cataluña de que los productos, incluidos los alimentos, estén etiquetados al menos en catalán.

Ahora mismo, en Cataluña es obligatorio etiquetar en catalán, por el Código de Consumo de 2010, y en castellano por la legislación nacional: “Ahora se puede entender que en los productos alimenticios ya no es obligatorio etiquetar en catalán, al no ser lengua oficial de la Unión Europea”.

De esta forma, el artículo 128 de Código de Consumo de Cataluña, que establece la obligatoriedad de etiquetar en catalán, dejaría de aplicarse sólo para los alimentos, al imponerse la legislación superior de un reglamento europeo que entró en vigor de forma automática hace unos días.

Eso sí, esta nueva normativa comunitaria no afectaría al etiquetado de otros productos: seguirá siendo obligatorio que desde las etiquetas de los medicamentos a los electrodomésticos, pasando por el folleto de instrucciones de un coche, estén escritos como mínimo en lengua catalana.

Solución: que el catalán sea oficial en la UE

Una vez que ya ha entrado en vigor el reglamento sobre el etiquetado de alimentos, desde la Plataforma per la Llengua apuntan a una solución para evitar que estos productos dejen de etiquetarse obligatoriamente en catalán: conseguir que esta lengua consiga el estatus de idioma oficial de la Unión Europea, como otras 24 lenguas.

Desde hace años los nacionalistas, también desde el Parlamento Europeo, han intentado presionar para que la UE incluya el catalán como un de sus lenguas oficiales. Su razonamiento es que otras lenguas con un menor número de hablantes sí tienen actualmente esa consideración de oficialidad.

Por ello, van a pedir a las instituciones, empezando por la Generalitat de Cataluña, que promuevan el proceso para convertir el catalán en lengua oficial de la Unión Europea. De esta forma, el reglamento sobre etiquetado de alimentos también se cumpliría incluyendo el catalán en estos productos.

La otra esperanza de la Plataforma per la Llengua es que la interpretación de las autoridades españolas no sean tan restrictiva como para entender que el “que las menciones se faciliten en una o más lenguas de entre las lenguas oficiales de la Unión Europea” implica que sólo se pueda hacer en esos idiomas oficiales, y no también en otras lenguas no oficiales a nivel comunitario como es el catalán.

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