Cataluña

Guardias municipales de Cataluña, en pie de guerra contra la Generalitat tras la persecución a un hombre armado en Tarragona

Denuncian que son un cuerpo “low cost” que realiza las mismas intervenciones que una policía local, pero sin armas

Patrulla de la Guardia Municipal de Cataluña.
photo_camera Patrulla de la Guardia Municipal de Cataluña.

 

 

Ya han pasado 48 horas desde que un vigilante de seguridad hiriera de bala en el estómago y en el pecho al gerente, así como a otros dos empleados, un hombre y una mujer, cuando el vigilante se ha montado en su coche y, tras toparse con un control policial, ha disparado contra el mosso, que se encuentra grave, pero su vida no corre peligro.

Los Guardias Municipales detectaban como elemento vulnerable el Instituto de Secundaria Joan Guinjoan y al no disponer de armas para defender a los ciudadanos, se creó un escudo humano para salvaguardar la seguridad de los adolescentes. 

“La guardia municipal habla con el alcalde y decide confinar a los alumnos de secundaria, y nos quedamos esperando ayuda”, aseguran desde el cuerpo.

Hasta el lugar del suceso se han desplazado varias dotaciones del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), que han trasladado a los otros tres heridos de bala a centros hospitalarios. Uno está en estado crítico -el gerente- y los otros dos, graves.

Tras neutralizarlo, le realizaron un torniquete, y le trasladaron en estado crítico a un hospital de Barcelona.

Según ha podido saber El Confidencial Autonómico, los guardias municipales de Riudoms, vieron pasar al vigilante armado pero no pudieron hacer nada al respecto, ya que no se les considera un cuerpo y fuerza de seguridad como para dotarles de armas. 

"Los compañeros que estamos trabajando debemos acceder a policía local porque tenemos formación para ello y los que no, que escojan ser conserjes de polideportivos o patrullar calles con las limitaciones que conlleve”

Policía “low cost”

“Mientras Mossos activaba sus recursos y con el GEI neutralizaban, de forma brillante, el pistolero de Riudoms, los Guardias Municipales gestionaban la incertidumbre”, aseguraban desde Asociación de Guardias, Agentes, Vigilantes Municipales de Cataluña. 

“Los profesionales de estos cuerpos de seguridad local no contemplan como alternativa deja de proteger y servir a sus vecinos a pesar de que se jueguen la vida”, sentenciaban en un hilo de Twitter. 

Los guardias también se sienten despreciados por algunos ciudadanos porque al establecerse el nombre de vigilante municipal, les crea confusión y en ocasiones te agreden. Cuando les imputan por atentar contra la autoridad se sorprenden porque desconocen que solo un cuerpo de autoridad. 

Los Guardias Municipales ejercen como la Policía Local, pero no tienen ni los medios de defensa ni las mismas garantías jurídicas para actuar que uno de ellos. Por ello, lo que defienden y persiguen es un reconocimiento porque tienen la formación que se pide como requisito en el cuerpo, no quieren una conversión.

"Los compañeros que estamos trabajando debemos acceder a policía local porque tenemos formación para ello y los que no, que escojan ser conserjes de polideportivos o patrullar calles con las limitaciones que conlleve”, asegura el portavoz de la Asociación de Guardias, Agentes, Vigilantes Municipales de Cataluña. 

Lucha contra la Administración 

Desde que en 1991 con la Ley de Seguridad Catalana les retiraran las armas por no considerarles un cuerpo de policía. Algunos pueblos, y en concreto ayuntamientos como el de Viloví de Oñar y Fogars de la selva consideraban oportuno dotar a sus guardias de táser para defenderse en caso de necesitarlas.

También se quejan de los problemas que se les plantean cuando intervienen en una situación como violencia doméstica, rescate de ciudadanos atrapados en algún lugar complicado, ya que al rellenar el formulario de la intervención no figura la casilla de Guardias Municipales, lo que provoca que las “felicitaciones” o los héroes de la intervención son otros, como los Mossos o el SEM.  

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