Cataluña

Así es la batería que Los CDR irrumpen con una batería de cohetes

Vea imagen del artefacto pirotécnico que miembros de ‘Acció per la Independència’ utilizaron para amenazar la comandancia provincial, en la madrugada del aniversario del 1-O

Batería de fuegos artificiales ante la Comandancia de la Guardia Civil de Gerona.
photo_camera Batería de fuegos artificiales ante la Comandancia de la Guardia Civil de Gerona.

Una batería de fuegos artificiales atada a un poste e inclinada para que los cohetes estallaran justo encima y ante el edificio de la Comandancia de la Guardia Civil en Gerona: ese fue el origen del ataque con pirotecnia que en la madrugada del pasado 1 de octubre lanzaron independentistas radicales del colectivo ‘Acció per la Independència’, que ya había actuado de forma similar en otros cuarteles de la Guardia Civil y del Ejército de Tierra en Cataluña.

Como ya se contó en estas páginas‘Acció per la Independència’ difundió en la mañana del sábado, quinto aniversario del referéndum independentista del 1-O de 2017, un vídeo en el que se veía el edificio de la Comandancia de la Guardia Civil, en la calle de Emili Grahit, en la ciudad de Gerona.

Del lado contrario de la calle surgían fuegos artificiales que estallaban ante la fachada y sobre el tejado de la comandancia. Con una cadencia de apenas un segundo entre un lanzamiento y otro, se lanzaba un nuevo cohete, que estallaba con luces rojas y azules.

Quien grabó el vídeo se alejaba del foco de los fuegos artificiales, que parecía situarse cerca del suelo, en la acera del otro lado de la calle al de la comandancia.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha difundido dos fotos en las que se ve el origen del ataque con pirotecnia.

El o los miembros de ‘Acció per la Independència’ que prepararon esta acción intimidatoria contra los guardias civiles de Gerona utilizaron una batería de cohetes. Se trata de una caja con pirotecnia, que cuando se le enciende la mecha empieza a lanzar cohetes que explotan a una cierta altura del suelo, formando palmeras y otras figuras de colores en el cielo.

La batería tenía 16 celdas o agujeros, por lo que probablemente se lanzó ese mismo número de cohetes. En el vídeo se ve y escucha un número cercano de estallidos.

Los autores del ataque ataron la batería a una estaca de maderaclavada en una zona de hierba junto a la acera. Probablemente fuera un poste de una antigua valla de madera. El o los independentistas amarraron la batería pirotécnica al poste con cinta adhesiva y aislante, situando el artefacto con una inclinación apropiada para que los fuegos artificiales no ascendieran en vertical, sino que se lanzaran contra la fachada de la Comandancia de la Guardia Civil, aunque sin llegar a impactar en ella.

El artefacto lo colocaron prácticamente enfrente de la entrada principal del cuartel, donde se veía además lo que parece unagarita de seguridad. Cosa distinta es que las cámaras de vigilancia perimetral de la comandancia abarquen la zona en la que se colocó la batería de fuegos artificiales, y donde necesariamente tuvo que moverse el o los organizadores de este acto de amenaza contra la Guardia Civil.

Este tipo de batería de fuegos artificiales se puede adquirir en cualquier tienda de pirotecnia, física o por internet. Su uso es muy común en fiestas populares, bodas, grandes fiestas y celebraciones...

Baterías con 20 disparos se venden por unos 30 euros.

Batería de fuegos artificiales ante la Comandancia de la Guardia Civil de Gerona.
Batería de fuegos artificiales ante la Comandancia de la Guardia Civil de Gerona.

Aniversario del referéndum del 1-O

El ataque contra la Guardia Civil en Gerona se enmarcó en una campaña de acciones reivindicativas de diversos colectivos independentistas radicales, como los Comités de Defensa de la República (CDR), que decidieron conmemorar los cinco años del referéndum del 1-O tratando de dar la impresión de que “controlaban” la provincia de Gerona.

En su caso, ‘Acció per la Independència’ decidió repetir una acción intimidatoria contra los guardias civiles, el colectivo más odiado por los independentistas junto a los policías nacionales desde las cargas de los antidisturbios en los puntos de votación del referéndum ilegal de secesión de 2017.

Este colectivo ya ha atacado de forma similar, con fuegos artificiales o bengalas, otros puestos de la Guardia Civil en Cataluña, así como subdelegaciones del Gobierno y cuarteles del Ejército de Tierra.

“La Guardia Civil y la Policía Nacional fueron los brazos ejecutores de la represión del 1-O por todo el país”, proclamó ‘Acció per la Independència’ en el comunicado con el que reivindicó este ataque.

Señaló a los dos cuerpos por “actuar en representación violenta de un estado colonialista que decidió ocupar plazas y calles y atacar a nuestra gente”, por lo que consideró que sus agentes no se merecen “ningún respeto y ninguna consideración”, sino que les exigió que se marchen de Cataluña.

El comunicado incluyó no sólo amenazas y avisos a las Fuerzas de Seguridad y al Estado, sino también a los partidos independentistas: “Que os quede claro: queremos la independencia y la queremos ahora”.

En el lenguaje ambiguo y amenazante que es habitual en los comunicados de este grupo, avisaron también que “ha llegado la hora de tirar los papeles al suelo, de romper huevos para hacer tortilla, y de gritar bien fuerte ‘Visca la terra lliure’”, que es tanto un lema independentista, como también una referencia, de nuevo amenazadora, al grupo terrorista Terra Lliure.

Desde finales de 2021, los miembros de ‘Acció per la Independència’ han lanzado fuegos artificiales o han encendido bengalas contra cuarteles del Ejército de Tierra en Barcelona (El Bruc) y en la provincia de Gerona (Sant Climent Sescebes), en puestos y cuarteles de la Guardia Civil y comisarías de la Policía Nacional (Figueras), y en la Subdelegación del Gobierno en Gerona.

También han hecho explotar un monumento a soldados franquistas, en el que colocaron un artefacto incendiario.

Estos ataques encendieron las alertas en las Fuerzas Armadas, por el salto cualitativo que suponía que un grupo de independentistas radicales se atreviera a atacar sus instalaciones, aunque fuera, por el momento, con fuegos artificiales.

Aunque los mensajes amenazadores y maximalistas son habituales cada otoño entre el independentismo, lo cierto es que algunas células sí han preparado acciones más violentas de lo habitual. Se les han intervenido planos de cuarteles de la Guardia Civil, se ha detectado que estaban realizando seguimientos a políticos no independentistas, e incluso se les ha incautado material para fabricar explosivos.

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