Cataluña

Considera “previsible” la prohibición

La plataforma de la monja Forcades propone sacar las urnas a la calle si el TC prohíbe la consulta en Cataluña

Procés Constituent pide movilizarse para impedir que CiU dé marcha atrás. Si no puede organizarse una votación, apuesta por manifestación y desobediencia civil el 9-N

Tramo de la V soberanista por la Plaza de España de Barcelona.
photo_camera Tramo de la V soberanista por la Plaza de España de Barcelona.

Tras la manifestación de miles de personas en Barcelona para exigir la celebración de una consulta independentista, el gobierno de Artur Mas prevé dar los siguientes pasos para celebrar el referéndum: aprobar la Ley de Consultas y convocar la votación para el 9 de noviembre. Algunas organizaciones favorables ya plantean qué hacer cuando el Tribunal Constitucional suspenda la convocatoria.

Es el caso de Procés Constituent de Catalunya, un movimiento soberanista catalán y anticapitalista que lideran la monja benedictina Teresa Forcades y el economista Arcadi Oliveres.

Procés Constituent es uno de las organizaciones -como Podemos y como Guanyem Barcelona- que, sin ser nacionalistas, se muestra partidaria de llevar a cabo el referéndum sobre la independencia, pese a que pueda ser declarado ilegal por el Tribunal Constitucional.

El Confidencial Autonómico ha tenido acceso a un documento -desvelado por el blog antiindependentista Dolça Catalunya- titulado “Perspectivas para el 9N” y elaborado por el grupo promotor del 27 de septiembre, la fecha de una asamblea que celebrará Procés Constituent. Según se explica en el texto, “el objetivo del documento es clarificar el calendario inmediato que hay en relación a la consulta y exponer las líneas maestras sobre cómo enfocar la probable prohibición de la consulta por parte del Tribunal Constitucional”.

Movilización para evitar que CiU dé marcha atrás

El documento del movimiento de la monja Forcades -que se puede leer íntegro aquí- incide en esta idea: aunque su empeño es que el referéndum del 9 de noviembre se celebre “sí o sí”, son conscientes de que el Gobierno de España recurrirá inmediatamente ante el Tribunal Constitucional o bien la ley de consultas o bien el decreto de convocatoria del referéndum. En todo caso, son conscientes de que de esta forma el TC suspenderá automáticamente de forma cautelar, y por eso ya hablan de la “previsible parálisis de la consulta por parte del Tribunal Constitucional”.

Para estar preparados para ese momento, Procés Constituent ya ha definido su “hoja de ruta” a seguir tras la suspensión por el Constitucional. En primer lugar, considera “fundamental” organizar inmediatamente después de conocerse la suspensión una “amplia respuesta unitaria”, que por ejemplo podría sustanciarse en una concentración el primer sábado después de la decisión del TC. Sobre todo, su objetivo sería “evitar que se genere una situación de desconcierto y confusión”.

Esa respuesta, según el movimiento antisistema de Forcades y Oliveres, debe conseguir “preservar la máxima unidad del frente político proconsulta”. Eso sí, aseguran que la unidad no implica subordinación al gobierno de Artur Mas: al contrario, sus temores son que el partido del presidente catalán sea el primero que “se baje” de ese frente por la consulta. Por eso buscan generar “una dinámica unitaria de movilización que impida cualquier intento de CiU de dar marcha atrás con la consulta”.

9 de noviembre: o urnas, o manifestación

Para sortear la prohibición de la justicia constitucional, en el documento consultado por El Confidencial Autonómico Procés Constituent propondrá al resto de partidos y organizaciones que recurran a la “desobediencia civil”. Esta estrategia podrá seguir dos caminos, y el movimiento de Teresa Forcades tratará de evaluar de forma realista si se dan las condiciones para impulsar la desobediencia real: sacar las urnas a la calle.

Eso sí, esta plataforma independentista y de izquierda añade que esta forma de desobediencia a la prohibición estatal de celebrar el referéndum sólo tendrá sentido si se hace bien, de forma masiva en toda Cataluña: “Hacerlo mal sería quemar un cartucho”.

En caso de que no haya manera de poder organizar bien una consulta ciudadana al margen del cauce institucional, Procés Constituent apunta una alternativa: una manifestación masiva el día 9 de noviembre que vaya acompañada de “acciones de desobediencia civil”, si bien no concreta a qué tipo de acciones se refiere.

ECA ha podido saber que en las próximas semanas, antes del 9 de noviembre, se pondrán en marcha campañas unitarias para defender la convocatoria del referéndum, como una que defenderá el “Sí-Sí desde las izquierdas”, postura que mantiene Procés Constituent. El objetivo de todas ellas será que “en cualquier caso el día 9-N ha de haber una amplia movilización social, tenga la forma que tenga”.

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