Cantabria

Las cuevas de Altamira contarán con una nueva representación en tres dimensiones con imágenes de paredes, techos y grabados

El Ministerio de Cultura contará con la colaboración de la fundación de un diseñador de zapatos estadounidense y una organización dedicada a preservar el patrimonio mundial

 

 

La cueva cántabra de Altamira es uno de los principales monumentos históricos y artísticos de España. En su interior fueron pintados hace más de 20.000 años bisontes, ciervos y diferentes signos aún sin desvelar. En pleno siglo XXI volverá a ser estudiada, esta vez para hacer una nueva representación en tres dimensiones lo que mejorará su estudio y difusión.

El Ministerio de Cultura y Deporte y las organizaciones privadas World Monuments Fund -España, dedicada a la preservación del patrimonio cultural de todo el mundo, y la Fundación Stuart Weitzman (creada por el diseñador de zapatos estadounidense del mismo nombre que se ha convertido en mecenas del yacimiento) han llegado a un convenio para la conservación de las cuevas de Cantabria, y concretamente dotarán a la joya de la corona, la Cueva de Altamira, de documentación en 2D y 3D aplicando las nuevas tecnologías digitales de captura y gestión de imagen.

Las cláusulas del convenio consultadas resaltan que se realizarán un levantamiento fotogramétrico (elaboración de un plano que indica con precisión extrema la forma, dimensiones y posición de un objeto) de las paredes y techos de toda la cueva, con una resolución de 200 micras para las zonas generales y de 50 micras para los paneles con arte rupestre. También se realizará una ortoimagen (actualizar datos topográficos con mayor detalle) del techo de la Sala de Policromos, la cual fue en el Paleolítico Superior un santuario donde hay multitud de grabados, a una resolución de 50 micras que “se apoyará sobre un levantamiento topográfico realizado mediante láser escáner 3D a partir de los cuales se extraerán modelos tridimensionales basados en una reconstrucción densa y texturizado de alta resolución”.

El buque insignia del arte rupestre

También se aplicarán nuevos algoritmos sobre la ortoimagen del techo de policromos, la denominada Capilla Sixtina del arte cuaternariodonde centenares de figuras forman un gran lienzo de miles de años. Lo mismo se hará en los paneles con pintura del resto de la cueva con el fin de discriminar entre diferentes tipos de pigmento. Se realizará análisis de pigmentos mediante la captura de información multi/hiperespectral del milenario techo.

A través de una renderización de luces se obtendrán mapas de sombras que permitirán la mejora en la lectura de los grabados ayudados al usar programas informáticos específicos. También se revisará la topográfica de otras cuevas cercanas a la de Altamira “para conocer con precisión la relación entre ellas y crear un modelo 3D de la zona de influencia, así como información topográfica tradicional (planos en planta, secciones longitudinales y transversales, alturas de galería y monteras) de las cuevas en cuestión”. La Fundación Stuart Weitzman financiará gran parte del proyecto del cual, señalan, se podrá crear productos multimedia o audiovisuales.

La cueva de Altamira es catalogada por los expertos como un referente mundial que permite conocer las formas de vida y el arte de los habitantes del Paleolítico superior durante más de 20.000 años. Es por ello por lo que la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas (UNESCO) incluyó a la cueva en la Lista del Patrimonio Mundial en 1985.

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