Aragón

Una abogada presenta una queja ante el TSJ de Aragón por haberse filtrado una sentencia antes de que se le notificara a ella

Solicita una investigación para determinar quién envió el fallo a un periódico. Exige responsabilidades por el daño moral causado a su clienta

Fachada del TSJ de Aragón.
photo_camera Fachada del TSJ de Aragón.

 

 

La abogada Isabel Lafuente ha presentado una queja ante el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Aragón en la que solicita que se abra una investigación para aclarar quién ha sido el responsable de la filtración de una sentencia a la prensa que no le había sido notificada.

Lafuente fue designada por el turno de oficio para defender a una mujer que había sufrido una agresión sexual por parte de su pareja. Tras la instrucción en el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer, se siguió el procedimiento en la sección primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza, que tuvo lugar el pasado 2 de marzo.

El 8 de abril, sin que la víctima viese todavía la noticia publicada en el periódico, se puso en contacto con la abogada para preguntar si había novedades sobre la sentencia de su caso. Lafuente le respondió negativamente y le explicó que en cuanto se la notificaran, ella les avisaría al momento.

Su clienta estaba “muy expectante” por conocer el resultado de la sentencia porque llevaba año y medio en tratamiento psicológico yestaba asustada por si ponían a su agresor en libertad.

Al poco tiempo, según la queja a la que ha tenido acceso Confidencial Digital, la víctima y su madre volvieron a ponerse en contacto con la letrada de oficio para explicarles que medios de comunicación como El Periódico de Aragón o Heraldo habían publicado una noticia sobre su caso. 

La víctima se enteró de la condena del agresor por la prensa

Ambas se mostraron “muy enfadadas” porque se habían enterado de la condena del agresor por la prensa y no por su abogada, por lo que, según ha explicado Lafuente a ECD, “se pensaron que las estaba engañando”. Pero lo cierto es, según la abogada, que nadie le había comunicado la resolución del caso con anterioridad.

Para poder ver cuándo se publicó la sentencia de la que no tenía conocimiento, la letrada entró en el expediente de Avantius y pudo observar que el fallo se había publicado el día 8 de abril. La información detallaba que no le sería notificada hasta el día 11 de ese mismo mes y que no podría acceder a ella hasta que no se lo comunicara su representación procesal.

Detalles “escabrosos”

Asimismo, la letrada ha denunciado que los medios de comunicación que han publicado la noticia tenían como objetivo generar morbo y no informar, ya que en el texto se contó “con todo lujo de detalles” cómo fue la agresión sufrida. 

Además, ha manifestado que también se publicó el nombre y apellidos del investigado, y al haber mantenido una relación sentimental con su defendida durante años, todos sus familiares, amigos y compañeros de estudio pudieron enterarse de los detalles escabrosos. Este hecho es, según ha destacado la letrada, “muy vergonzoso para ella”.

Ha querido destacar en la queja que la noticia llegó a manos del abuelo de la víctima, lo que le causó “una gran impresión y un profundo disgusto”, e incluso, “llegaron a temer por su salud”. La letrada ha considerado que si hubiesen conocido la sentencia previamente, hubieran podido evitar que éste accediera a la prensa.

Lafuente ha relatado en el escrito que dicha publicación vulnera el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen de su defendida recogido en el artículo 18 de la Constitución Española y desarrollado en la Ley Orgánica 1/1982. Ha opinado que, aunque no recoge su nombre, sí lo hace con el que fue su pareja sentimental y, por tanto, ha sido reconocida. 

Exige que se investigue 

La abogada ha pedido al presidente del TSJ de Aragón que tenga en cuenta el escrito y que ordene las diligencias de investigación necesarias para depurar responsabilidades y conocer quién ha filtrado la noticia antes de su publicación y traslado a las partes. 

Su objetivo es exigir responsabilidades por el daño moral causado al tener que enterarse la perjudicada por conocidos y la prensa, ya que no estaba preparada psicológicamente para ello.

Por otro lado, Lafuente ha concluido que a ella también le ha causado perjuicio porque tuvo que “soportar la desconfianza que provocó este hecho” en su clienta hacia ella y que, además, tuvo que posponer “cosas urgentes” que tenía que hacer para “tratar de calmar la irritación que este hecho había provocado”. 

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