Andalucía

Los vecinos de Matalascañas, en Huelva, reclaman la `liberación´ de su urbanización

El PP de Almonte llevará a Pleno una moción para que se cumpla el acuerdo aprobado en 2003

Macarena, Matalascañas.
photo_camera Macarena, Matalascañas.

Los vecinos de la urbanización Macarena, en Matalascañas, piden que se cumpla la orden judicial que permite abrir el acceso a sus casas. Sus residencias se encuentran aisladas del resto del municipio por el antiguo campo de golf, el cual hoy en día está totalmente abandonado y cuenta con una única salida.

En 2003, el Ayuntamiento de Almonte acordó desalojar ese pasillo para reabrir el paso a los vecinos y facilitarles las entradas y salidas. Se obligaba así a un vecino de la zona residencial a desocupar en el plazo de 10 días el terreno del que se había apropiado. Este acuerdo que el Consistorio aprobó fue ratificado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía cinco años más tarde. Pues bien, todavía no se ha producido ningún cambio, ni la tala de las hiervas, ni tan siquiera la apertura de la valla.

Recogida de firmas

Pero el problema, a pesar de ser en una zona concreta del municipio, se extiende al resto de Matalascañas ya que, según los propios vecinos esto provoca saturaciones en el tráfico porque los vecinos se ven obligados a utilizar sus coches en todo momento.

Los propios residentes se han movilizado para recoger firmas y han puesto a disposición del Ayuntamiento una propuesta, todavía sin respuesta, con la que pretenden que desde las autoridades se lleve a cabo la apertura de un paso alternativo que cruce el espacio del campo de golf abandonado.

Miedo a las posibles llamas

Además, teniendo en cuenta las altas temperaturas que están sacudiendo los termómetros este verano en toda la península, los vecinos temen que se pueda provocar incendios en la zona. El principal motivo de este miedo viene de la mano de las 187 viviendas que componen esta urbanización están rodeadas de hiervas en mal estado y escombros, lo que facilitaría el trabajo al fuego de forma inmediata.

Cuando la zona residencial estaba en construcción, era un espacio totalmente libre en su perímetro completo. Ahora, tras la edificación del campo de golf y su posterior abandono, han convertido este lugar a todos los efectos en una isla interior del mismo con un único punto de salida situado en el extremo suroeste de la urbanización.

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