Andalucía

Los mandos de extinción, perplejos por el retraso en el uso de retardantes para salvar del fuego a los municipios malagueños

Los expertos señalan que el uso temprano de los productos químicos podrían haber evitado el desalojo de 3.000 vecinos

incendio
photo_camera incendio

El devastador incendio de Sierra Bermeja, en la provincia de Málaga, sigue imparable. En un solo día, llegó a duplicar su tamaño y obligó a desalojar seis pueblos de la zona ante la proximidad de las llamas. Mandos y expertos en extinción critican en las últimas horas el retraso en el uso de retardantes para evitar que el fuego tenga más dimensión.

Los expertos recuerdan que las cifras son tan monstruosas como su voracidad: 2.670 personas han tenido que abandonar sus hogares, tiene un perímetro de 85 kilómetros -el sábado era de 42- y ha arrasado ya 7.400 hectáreas de terreno. 

En estos momentos, los esfuerzos se dirigen a contener el flanco Este y su avance hacia otros dos municipios: Casares y Monte Duque.

Retraso en el uso de retardantes

Ante la gravedad de la situación, mandos y expertos en extinción de incendios, a los que ha tenido acceso Confidencial Digital, critican el retraso en usar retardantes del fuego para salvar de las llamas a los municipios y a sus vecinos.

Una solución que, aseguran, hubiera permitido asegurar los perímetros de los núcleos urbanos y evitar, en gran medida, que los habitantes tuvieran que abandonar sus hogares.

Destacan que el producto químico, aunque reconocen que daña la vegetación, impide el avance del fuego en el perímetro tratado, lo que hubiera minimizado los daños en los pueblos afectados.

Primeros aviones con retardante

El Plan de Lucha contra Incendios Forestales de Extremadura (INFOEX) se incorporó este lunes a las labores de extinción del incendio forestal de Jubrique, en Málaga, para colaborar con el Servicio de Extinción de Incendios Forestales de Andalucía.

Se trata de dos aviones anfibios, tipo AT-802, con capacidad para lanzar más de 3.000 litros de agua, sola o con retardante, de una sola vez o en dos etapas, y que salieron de Talavera la Real para operar desde una base privada en Utrera junto a otros aviones de la misma clase.

El envío de ambos medios aéreos se realizó tras la petición formal, por parte de la Junta de Andalucía, en la noche del domingo, cuatro días después del comienzo de las llamas.

Inútiles más medios de extinción

Los militares se encontraban en estado de preaviso desde que el viernes se elevase a nivel dos el dispositivo de respuesta de la Junta de Andalucía, lo que permitía activar recursos extraordinarios estatales, y después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se hubiese comunicado con el andaluz, Juan Manuel Moreno.

Desde el Gobierno andaluz se insiste en que a la hora de solicitar la presencia de la UME se han guiado por criterios técnicos y nunca políticos.

El mismo viernes y cuando el Infoca ya advertía de la virulencia inusitada de este incendio y se calificaba de “monstruo hambriento”, Alejandro García, subdirector del Centro Operativo Regional del Plan Infoca, el servicio de extinción de incendios forestales de la Junta de Andalucía ya advertía: “Podríamos multiplicar por diez los medios y tendríamos la misma efectividad que ahora”.

Peligro de estorbarse unos a otros

En esa misma línea se manifestó este lunes el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, que insistió en que la decisión de incorporar más medios procedentes de otras comunidades autónomas y de llamar a la UME se adoptó por los técnicos del Infoca.

“Nosotros les preguntamos si necesitan más medios, qué obstáculos tenemos que eliminar y ellos toman la decisión”. Moreno señaló que hasta que la pavesa provocó el segundo incendio que obligó al desalojo el domingo de Genalguacil y Benahavís no se había considerado necesaria la llegada de más medios porque el espacio de actuación es muy “estrecho y la aparición de muchos medios puede ser perjudicial”.

Una explicación similar a la que había dado minutos antes el jefe del operativo desde el puesto de mando donde se controla el incendio. “Había riesgo de que unos efectivos estorbasen a otros”, afirmó.

Mil efectivos y 50 aviones

En la zona están trabajando casi 1.000 profesionales, entre ellos los 260 militares de la UME. En las últimas horas se han incorporado 24 bomberos forestales de la Comunidad de Madrid, cuatro autobombas y una nodriza, Murcia ha aportado un helicóptero con capacidad de 3.000 litros y cuatro técnicos especialistas en lucha contra el fuego.

También han llegado de Castilla La Mancha cuatro hidroaviones y un equipo de especialistas en maquinaria pesada.

Igualmente, se han sumado los técnicos del FAS, equipos de élite de primera respuesta especializados en el diagnóstico de incendios, según informó el Gobierno andaluz a última hora del domingo. A lo largo del lunes volvieron a surcar el cielo los más de 50 aviones que colaboran en las tareas de extinción.

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable